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La cartera industrial de las cajas

Las entidades de ahorro de Castilla y León aumentan sus inversiones en las empresas para complementar el negocio financiero e implicarse más en la economía productiva

Compensar la reducción de márgenes y posicionarse en los sectores estratégicos de Castilla y León son los principales argumentos de las cajas de nuestra comunidad autónoma para constituir una cartera industrial donde han destinado unas elevadas inversiones. Su presencia en Ebro Puleva e Iberdrola representa su mayor esfuerzo económico en unas actividades donde la región aspira a tener peso al encontrarse en plena reestructuración. Pero además de influencia, las entidades de ahorro quieren obtener ingresos vía dividendos de sus participadas para poder mejorar sus balances. Por eso, han entrado en el accionariado de negocios con un gran potencial en nuestra comunidad autónoma, como el agroalimentario, inmobiliario, energético o telecomunicaciones; o en empresas punteras que han necesitado una ampliación de capital para tener músculo financiero para abordar sus planes de expansión, como ha sido el caso del Grupo Antolín, Grupo Indal o Grupo Norte.
En la actualidad, las inversiones industriales de las cajas de ahorro están condicionada por Madrigal Participaciones, la sociedad creada por las seis entidades de ahorro de Castilla y León para apoyar proyectos empresariales. Al cierre de esta edición, Madrigal aún no ha aprobado ninguna operación tras siete meses de funcionamiento, aunque está analizando varias propuestas de gran envergadura.
Además de generar plusvalías, las cajas castellanas y leonesas aspiran a que sus empresas participadas muevan un negocio inducido para la entidad, como es el caso de las inmobiliarias con los préstamos hipotecarios y seguros o el energético con el movimiento de recibos, y que sirvan de apoyo a su expansión territorial. Si aciertan en el diseño de su grupo empresarial, no sólo mejorarán su cuenta de resultados, sino que además dinamizarán la economía regional.
CAJA ESPAÑA
Caja España es la entidad de ahorro de la región que más fondos ha destinado a su cartera industrial, configurada después de una inversión global de 436 millones de euros, donde su estructura sectorial queda repartida de la siguiente manera: energía (31%), agroalimentación (18%), financiero (18%), inmobiliario (14%), telecomunicaciones (10%), seguros (6%), metal-minero (1%) y otros (2%). Para 2005, la estrategia de la entidad de ahorro presidida por Victorino González Ochoa pasa por reordenar su grupo empresarial mediante el traspaso a Invergestión de aquellas participaciones relevantes donde tiene una vocación de permanencia. Estas inversiones consideradas estratégicas deben de cumplir con los requisitos de generar valor añadido, negocio inducido y apoyar la expansión territorial de la caja. Además, estas compañías deben tener una gestión de calidad y generar una rentabilidad directa e indirecta. Caja España, que limitará su presencia en un mismo sector para no concentrar los riesgos, incluye en este grupo a sociedades como Ebro Puleva, donde controla más del 5,5%, o Iberdrola, donde posee el 0,67%. Para los directivos de la mayor caja de Castilla y León, la cartera industrial debe impulsar el crecimiento y rentabilidad de la entidad, intensificar su relación con el entorno económico y diversificar su balance.
Caja España, que no descarta realizar desinversiones en alguna de sus participadas cuando el mercado lo aconseje, tiene presencia en Lingotes Especiales, donde posee el 10,15%; Gas Natural Castilla y León (9,9%); Siemcalsa (31,5%); Ayco Grupo Inmobiliario (19,54%); Banco Pastor (5%); el 8,4% de ONO a través de Sondinteleco, donde controla el 45%; Mejor Campo (27%); Seteco (20%); Fadesa (3%); Televisión Castilla y León (15,3%); Grupo Norte (21,1%) y Tobocyl (49%), entre otras.
CAJA DUERO
Por su parte, Caja Duero ha destinado unos recursos superiores a los 348 millones de euros para componer su actual cartera industrial, donde tiene presencia en el sector agroalimentario, que representa el 31,52% de la inversión global; energía (26%); seguros (12%); materiales de construcción y química (7,5%); sociedades de capital riesgo (7%); inmobiliario (5%); comunicaciones (3%); transporte (2,9%); infraestructuras (2,84%); sanitario (0,93%); servicios al grupo (0,29%) y medio ambiente (0,08%). La entidad presidida por Julio Fermoso aplicará un estrategia basada en la desinversión de las empresas participadas que no considera estratégicas, como las financieras, seguros, servicios al grupo y algunas agroalimentarias; mientras que se volcará en proyectos consolidados con capacidad para generar valor y que estén preferentemente ubicados en Castilla y León. Además, y según sus responsables, Caja Duero pretende “equilibrar la ponderación de los distintos sectores en cartera con sobrepeso del sector inmobiliario, energético y ocio”.
La entidad de ahorro con sede en Salamanca ha apostado fuerte por el sector agroalimentario, donde participa en el accionariado de nueve compañías, algunas tan significativas como Ebro Puleva, donde posee el 5%, Campofrío (3% de forma directa y otro porcentaje a través de una sociedad participada), Jamones Burgaleses (40%), Arco Bodegas (2,61%) y Haciendas Durius (49%). Otras empresas significativas en la cartera industrial de Caja Duero son Iberdrola (0,59%), Uralita (5,24%), Mercaolid (28,7%) o Distribuidora Regional del Gas (10%).
CAJA DE BURGOS
Un ejemplo de aumentar la cartera industrial es Caja de Burgos, que ha destinado una inversión superior a los 121,63 millones de euros a sus sociedades participadas. Sus operaciones de mayor envergadura económica fueron la compra de acciones en Ebro-Puleva e Iberdrola, donde controla el 1,81% y el 0,36%, respectivamente, después de desembolsar 30,37 millones de euros en el primer caso y 18,32 millones de euros en el segundo. La entidad de ahorro burgalesa también ha apostado fuerte por Campofrío, donde controla el 2,89% de las acciones y el 100% de Carnes Selectas 2000, que es el matadero promovido por la cárnica presidida por Pedro Ballbé. En ambas sociedades, la caja tiene invertidos 33,61 millones de euros.
La apuesta de la entidad por las mayores empresas familiares de la región queda avalada por su presencia en el capital del Grupo Antolín, donde posee el 20%, y en el Grupo Indal, donde controla el 13,65%. La inversión global destinada a ambas compañías supera los 14,3 millones de euros y en sendos casos Caja de Burgos respaldó las ampliaciones de capital diseñadas para financiar los planes de expansión de dos compañías con una fuerte vocación internacional. Otros sectores donde la entidad presidida por José María Arribas tiene una fuerte presencia son el inmobiliario, al ser titular de acciones en Saldaña Golf Residencial, Habitarte y Genética de Villadiego, con una inversión global de 1,49 millones de euros; y en la concesión de autopistas y aparcamientos, ya que posee acciones de Europistas, Sociedad Tenedora de Plazas de Aparcamiento y Aparcamientos Catedral de Burgos, por un valor de 8,51 millones de euros.
Durante el pasado año, Caja de Burgos también desembarcó en la industria maderera, a través de su participación en el capital de Uesmadera y Proesmadera, donde ha destinado 734.000 euros; y en el transporte de dinero y servicios de vigilancia, donde invirtió 614.000 euros para apoyar la compra, junto a otras cajas y el Grupo Norte como socio industrial, de la empresa Blindados del Norte.
CAJA SEGOVIA Y CAJA DEL CÍRCULO
De menor dimensión es la cartera industrial de Caja Segovia y Caja del Círculo. En el primer caso, participa sobre todo en inmobiliarias, a las que ha destinado una inversión superior a los seis millones de euros. Según los responsables de la entidad segoviana, su objetivo es diversificar sus participaciones a empresas relacionadas con el ocio y servicios a la tercera edad y las que estén relacionadas con los sectores estratégicos (agroalimentación, tecnología o energía) de la comunidad autónoma. Caja del Círculo también ha volcado sus esfuerzos en el sector inmobiliario, al que pertenecen la mayor parte de sus empresas participadas, aunque además tiene presencia en las actividades de ganadería y química. Tanto Caja Segovia como Caja del Círculo poseen acciones en Iberdrola, el 0,134% y el 0,130%, respectivamente. Por último, pese a las reiteradas peticiones de esta revista, Caja Ávila no ha facilitado los datos sobre su cartera industrial.