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Mafisa homologará sus instalaciones para exportar ibérico a EE UU

El grupo Inversiones Calderón y Ramos, con una cifra de negocio de 70 millones de euros, crea una empresa de jamones y embutidos

Mafisa cuenta con una plantilla de 210 trabajadores y en 2004 sacrificó 450.000 cerdos.
EInversiones Calderón y Ramos, de Guijuelo (Salamanca), está formado por las empresas Matadero Frigorífico y Fundición de Grasas (Mafisa), Refinería de Mantecas (Remansa) y la recién constituida Jamones y Embutidos Estrella de Castilla. Los inicios de este grupo cárnico, que en 2004 facturó 70 millones de euros y generó 300 puestos de trabajo directos, se remontan a 1969 con la creación de un matadero denominado Figasa, que a finales de los noventa cambia su accionariado para convertirse en Mafisa, una de las mayores compañías de sacrificio de cerdo ibérico del país, que también elabora manteca de consumo humano y grasas animales para piensos. “Para garantizar la seguridad alimentaria hemos implantado procedimientos basados en los principios del Análisis de Peligros y Puntos de Control Críticos (APPCC), que nos permite controlar la trazabilidad tanto de los elaborados de nuestros clientes, como de los propios. La certificación del producto fresco según la norma de calidad establecida por la legislación española para el jamón, paleta y caña de lomo ibéricos y el sello ISO 9001:2000 refuerza nuestra posición en el sector”, explica Luis Ramos Castro, director gerente del grupo castellano y leonés.

Inversiones
Las previsiones de Mafisa, que el pasado ejercicio facturó 42,5 millones de euros, apuntan a incrementar más de un 40% su cifra de negocio en 2005 hasta los 60 millones de euros. La empresa cuenta con una plantilla de 210 trabajadores y durante el pasado año sacrificó 450.000 cerdos. Para lograr este crecimiento, la sociedad ha invertido durante los tres últimos años cerca de 8,58 millones de euros destinados a la mejora de sus instalaciones, que disponen de los últimos avances tecnológicos y se sitúan al mismo nivel de las firmas centroeuropeas líderes en este sector.
Mafisa posee autorización para exportar a la UE, Suiza, Chile, Japón y Corea del Sur, lo que permite a los clientes del matadero su homologación para acceder a estos mercados. “El objetivo que nos marcamos es ampliar nuestro horizonte a todos aquellos países que abran sus fronteras a este producto. La reciente apertura del mercado de EE UU supone un gran reto para las industrias cárnicas por la importancia de su población, especialmente la hispana. Para Mafisa resulta aún más atractivo por ser nuestra autorización el primer eslabón necesario para que las empresas cárnicas puedan exportar, ya que es obligatorio que los cerdos sean sacrificados en un matadero homologado. Por otra parte, como productores de carne fresca, nos permite ampliar nuestro mercado exterior y ofertar a nivel nacional un producto apto para ser exportado”, comenta Luis Ramos Castro. En este sentido, el director gerente de la firma explica que las exigencias sanitarias que impone el Gobierno norteamericano son muy importantes. Sin embargo, contar con esta homologación compensará con creces los esfuerzos e inversiones necesarios para alcanzarla.
Otra de las empresas del grupo es Remansa, fundada en 1984 y con una plantilla de 50 trabajadores, que está dedicada a la transformación de subproductos de origen animal, sobre todo despojos del cerdo ibérico, para la elaboración de manteca para consumo humano. Su facturación el pasado año fue de 16,81 millones de euros, una cifra que sus responsables prevén incrementar hasta los 20 millones de euros a finales del presente ejercicio. “La evolución de la producción ha sido ascendente a lo largo de los últimos años, sobre todo coincidiendo con la consolidación del grupo Inversiones Calderón y Ramos”, apunta Luis Ramos Castro. Con una capacidad de producción de 700 toneladas al día y de almacenamiento de 5.000 toneladas destinadas al mercado nacional, la empresa ha invertido seis millones de euros en dotar a sus instalaciones de las últimas tecnologías.