El Grupo Gerardo de la Calle apuntala su crecimiento

La empresa arandina invierte más de tres millones de euros en una moderna sede, impulsa la promoción del polígono Prado Marina y abre una planta de reciclaje de residuos de la construcción

De izquierda a derecha, Alberto, Gerardo, Ana e Iñaki de la Calle Ortega, miembros de la segunda generación del Grupo Gerardo de la Calle.
El Grupo Gerardo de la Calle ha estrenado recientemente en su sede de Aranda de Duero (Burgos) unas nuevas instalaciones en las que ha invertido más de tres millones de euros. Se trata de un edificio de dos plantas diseñado y fabricado con el sistema de construcción industrializada, es decir, proyectado con las estructuras y cerramientos de hormigón que comercializa Artepref, una de las compañías del grupo. “Es una obra singular que puede plantearse como un catálogo de nuestra actividad. Además, el diseño, fabricación y montaje de un edificio similar se puede realizar en apenas tres meses, lo que acorta considerablemente el tiempo de edificación”, explica Ana de la Calle Ortega, responsable de Comunicación de esta empresa familiar arandina. A esta actuación hay que añadir la inauguración de una planta de reciclaje de residuos de construcción en Aranda de Duero, que ha supuesto un desembolso de 700.000 euros, por lo que la inversión total ascendió a casi cuatro millones de euros durante 2008.

Además de sus dimensiones, uno de los aspectos más significativos del nuevo edificio y que se engloban en esta inversión es que incluye una guardería de 41 plazas para los hijos de los empleados, piscina de 20 metros de largo y 13 metros de ancho, gimnasio y comedor. Estas ventajas forman parte de su política de responsabilidad social corporativa y que plantea un doble compromiso: por un lado, con los empleados, a través de medidas que permitan conciliar la vida familiar y laboral y mejora de las condiciones de trabajo y de la salud, con un seguro médico privado; y por otra parte, con la sociedad y el medio ambiente, un área en la que el Grupo Gerardo de la Calle incluye los patrocinios de actividades culturales, deportivas y ambientales. “Nuestra política de recursos humanos se centra en ofrecer incentivos, no tanto económicos, que en determinadas ocasiones podrían llegar a ser inviables, sino de servicios para que nuestros trabajadores se encuentren a gusto y se impliquen en los retos a los que se enfrenta la empresa”, apunta Alberto de la Calle, responsable del Área Económica de la empresa, que destaca que estas actuaciones sociales y con la plantilla no son fruto de un reciente interés por innovadores planteamientos de gestión, sino el resultado de una implicación real de la compañía con su entorno iniciada al mismo tiempo que su actividad empresarial. El resultado es una plantilla con más de un 95% de contratos fijos, comprometida con la empresa y responsable de su labor.

La historia de esta compañía se inicia a finales de los años 70, cuando Gerardo de la Calle Vallés, actual presidente de Honor de la sociedad, comienza su trayectoria empresarial con la creación de una sociedad con su nombre que fue el germen de la actual Hormigones y Excavaciones Gerardo de la Calle, que cuenta con una plantilla de más de 100 personas y ofrece en un ámbito comarcal maquinaria para movimientos de tierras, hormigones y morteros, forjados y ferralla armada, bloques, adoquines y bordillos prefabricados y aglomerados asfálticos para pavimentación de firmes, entre otros.

Nuevas empresas
De manera paralela a la expansión del negocio familiar nace Artepref. La segunda generación formada por los hermanos Gerardo, Iñaki, Alberto y Ana de la Calle Ortega -principalmente los dos primeros, que son los mayores- crean esta firma en 1996, un proyecto que en la actualidad cuenta con un centenar de empleados y apuesta por la edificación industrial a través de la fabricación y montaje de estructuras y cerramientos de prefabricado de hormigón para naves y edificios de oficinas. “Nuestros pilares son la innovación constante en los procesos, calidad en los productos y seguridad laboral”, señala Gerardo de la Calle Ortega, gerente de la compañía, que recuerda que en sus inicios se trataba de una actividad muy poco habitual en España, aunque con un gran desarrollo en países de nuestro entorno, sobre todo en Italia.

Nueve años después se constituye Calferman, que fabrica ferralla, forjados y calderería y se encarga del mantenimiento de las instalaciones productivas del grupo; Delatierra, para gestionar la compraventa de terrenos; y Desarrollos Industriales Prado Marina, una sociedad participada por Caja de Burgos que se encarga de la gestión del polígono arandino del mismo nombre. Este parque empresarial ofrece 832.000 metros cuadrados de suelo industrial en una ubicación estratégica por su comunicación por carretera y ferrocarril con los principales núcleos económicos regionales y nacionales. “Estamos muy satisfechos por la aceptación que está teniendo el polígono Prado Marina, sobre todo entre las empresas de fuera de Castilla y León, concretamente del País Vasco, gracias a su accesibilidad a la línea ferroviaria y su ubicación en la A-1 en el eje Madrid-Bilbao. A las compañías que ya están instaladas en este recinto, como Tubos Aranda y Verdifresh, entre otras, se unirán en breve importantes proyectos empresariales del sector eólico, además de pequeñas y medianas industrias arandinas”, avanza Iñaki de la Calle Ortega, consejero delegado de Desarrollos Industriales Prado Marina. Esta estructura la completa la sociedad Grupo Gerardo de la Calle, encargada de los servicios centrales de las demás filiales.