Valladolid, centro de reuniones

La Oficina de Congresos potencia la ciudad como destino de convenciones

Según datos del año 2000, Madrid y Barcelona ocupan los primeros lugares del ránking de ciudades elegidas como escenarios para acoger congresos y convenciones, a una distancia abismal del resto. Debemos remontarnos al puesto 21 para encontrar la primera provincia castellana y leonesa, Segovia, en la que se celebraron 119 eventos de estas características. Salamanca, Valladolid y León se sitúan justo por detrás, en las posiciones 23, 25 y 26, respectivamente. Nuestra comunidad autónoma fue sede de 439 reuniones, un 5,3% del total nacional, en un sector que registra un volumen de ventas de 1.392 millones de euros en España.
Ante las buenas perspectivas de este negocio, Valladolid cuenta desde el pasado mes de septiembre con una Oficina de Congresos para atraer a la capital castellana el mayor número posible de estos eventos. La entidad surge como fruto del convenio de promoción turística Asómate a Valladolid, amparado por la Junta, el Ayuntamiento, la Diputación Provincial, la Cámara de Comercio, la Asociación de Hostelería y la Institución Ferial de Castilla y León.Otras 52 empresas apoyan la iniciativa, pertenecientes a los sectores de restauración, hostelería, ocio y organización de eventos. Gabriel Ureta, director de la Oficina de Congresos, señala que las expectativas son “fantásticas, ya que, apenas el día después de la presentación, recibimos cinco peticiones más de empresas que desean ingresar en la asociación”.

Infraestructuras óptimas
Ureta apunta que la creación de la Oficina de Congresos surge ante la demanda de un nuevo producto por parte del sector y las compañías. Además, según sus palabras, Valladolid goza de unas infraestructuras óptimas para la celebración de congresos y convenciones. “Debemos buscar elementos diferenciadores respecto a otros potenciales destinos, que en nuestro caso son ofrecer lugares atractivos para la celebración de reuniones, como el Museo del Vino de Peñafiel, el Castillo de La Mota en Medina del Campo o Las Casas del Tratado en Tordesillas”, resalta. Como actividades complementarias a las reuniones técnicas, las cuatro denominaciones de origen vinícolas de la provincia de Valladolid también permiten organizar catas, cuya presentación en Barcelona fue “todo un éxito”. Para atraer reuniones, la baza fundamental de la Oficina de Congresos es la relación calidad-precio, en comparación con otras urbes como Madrid, según sus responsables. Los principales mercados son Cataluña y Valencia, que buscan nuevos destinos, y la propia capital de España.

Proyectos
Entre los proyectos de la Oficina de Congresos a corto plazo se encuentra la edición de una guía de noche que relacione monumentos con locales de ocio. La promoción de la Oficina, que contará con un presupuesto de 156.263 euros para 2003, se centra en el lanzamiento de una web, que dispondrá de un chat en tiempo real, un manual profesional y varias presentaciones en ciudades como Barcelona, Valencia y Girona.


Perfil del congresista
Varón español de entre 35 y 44 años, que trabaja por cuenta ajena y reside en grandes o medianas ciudades en una región distinta al lugar donde se celebra la reunión. No se trata de un anuncio de demanda de empleo, sino del perfil de los participantes en los congresos celebrados en España durante el año 2000.
Los datos del comportamiento de los congresistas revelan la formidable importancia que cobra para una ciudad acoger este tipo de eventos. Por término medio, los participantes permanecen en el lugar del congreso 3,6 días y se alojan preferentemente en hoteles de cuatro estrellas (el 43,2%). En el año 2000, el gasto medio diario por asistente a los congresos fue de casi 234 euros y de 277 euros en las convenciones, destinados fundamentalmente a sufragar la inscripción al evento y el alojamiento. El congresista gasta entre cuatro y seis veces más que el turista convencional y, en el caso de los participantes extranjeros, el desembolso es aún mayor.