Acor, 60 años de impulso al campo de Castilla y León

La cooperativa de remolacha azucarera evoluciona hacia un modelo de diversificación con una cifra de negocio que supera los 400 millones
Jesús Posadas, presidente de ACOR.
Jesús Posadas, presidente de ACOR.

Es imposible hablar del campo de Castilla y León en el último medio siglo sin hacer referencia a la cooperativa Acor, que nació hace más de 6 décadas con un propósito claro: generar rentabilidad para sus socios a través del cultivo de la remolacha azucarera. Hoy, 60 años más tarde, esa misión permanece intacta, aunque adaptada a los nuevos tiempos. La empresa ha evolucionado hacia un modelo de diversificación que permite al socio entregar producciones de colza o girasol, garantizando una rotación de cultivos óptima y permitiendo que el agricultor centralice todas sus entregas en la cooperativa. Esta sólida capacidad operativa ejerce una influencia vital a nivel regional y se erige en pieza clave para la fijación de población en el medio rural.

En el último ejercicio 2024-25, la cifra de negocio del Grupo Acor alcanzó los 402 millones de euros, lo que supone un incremento del 10% respecto al periodo anterior, con un ebitda de 2,2 millones de euros. No obstante, el resultado neto arrojó un saldo negativo de 2,5 millones de euros, motivado por la drástica caída del precio del azúcar en el mercado internacional (que pasó de 807 euros por tonelada en junio de 2024 a 536 euros por tonelada en junio de 2025).

Fiel a su espíritu cooperativista, Acor amortiguó este impacto para sus socios: mientras el precio de mercado caía un 33%, el ingreso percibido por el agricultor solo se redujo un 18% (de 75 a 61 euros por tonelada).

Moderna planta azucarera

La plantilla de Acor supera el medio millar de profesionales y el corazón industrial de la compañía se sitúa en Olmedo (Valladolid), en una superficie de más de 250 hectáreas. La cooperativa cuenta con la planta azucarera más moderna y grande de España, capaz de molturar más de 12.000 toneladas diarias, y una Planta de Tratamiento de Aceites y Oleaginosas (PTAO) que trabaja para Agropro en aceites alimentarios de girasol y colza. En este complejo opera también Iberlíquidos, que comercializa y produce referencias destinadas al uso industrial y a la alimentación animal a partir de la melaza. Además de las plantas de Olmedo, Acor mantiene sus oficinas en Madrid y las centrales en Valladolid.

Precios a la baja

Sus responsables prevén un ejercicio difícil, no sólo para Acor sino para todo el sector en Europa. “Los precios del azúcar siguen bajos, pero somos optimistas y esperamos un cambio de tendencia. La inestabilidad mundial también ha contribuido a una subida importante de los costes de producción. Fuera como fuese esperamos estar entre los mejores de Europa y mantener la rentabilidad a nuestros socios, que es lo más importante”, señala Jesús Posadas, presidente de la cooperativa desde septiembre de 2021.

Posadas enfatiza: “en Acor no tomamos decisiones pensando en el corto plazo, sino en el futuro de nuestros socios. Nuestro modelo nos permite proteger al agricultor incluso en los momentos más complicados. Nos basamos en tres pilares: inversión constante para ser eficientes, diversificación y una apuesta decidida por la sostenibilidad. Pero el factor diferencial es el compromiso mutuo entre socios y trabajadores; esa mezcla de raíces y visión de futuro es lo que nos permite liderar el sector”.

II Plan Estratégico (2025-27)

El II Plan Estratégico (2025-27) de la cooperativa se apoya en 4 pilares: tierra, agua, tecnología e innovación, y personas. Entre sus ejes prioritarios destacan la gestión eficiente del agua y el relevo generacional a través del programa ACOR Relevo. Estos objetivos se suman a los marcados en el I Plan Estratégico que siguen vigentes: la rentabilidad del socio y la apuesta por la sostenibilidad.

El proyecto estrella para 2026 es la puesta en marcha de dos calderas de biomasa en Olmedo. Una de ellas, ubicada en la PTAO, ya en pruebas, que es propiedad de Acor; la otra, en la planta azucarera, será la más grande de la Península Ibérica y estará gestionada por Enso, al servicio de Acor en la planta azucarera. Esta infraestructura permitirá sustituir combustibles fósiles por fuentes renovables y refuerza el compromiso de la cooperativa con la descarbonización.

Pinza económica

El sector azucarero atraviesa una situación delicada debido a una “pinza económica asfixiante. Por un lado, sufrimos unos precios internacionales del azúcar excesivamente bajos y, por otro, un aumento drástico en los costes de producción -especialmente en energía- derivado de la inestabilidad internacional por la guerra de Irán. En este contexto de máxima incertidumbre, quiero dejar claro que la cooperativa Acor se mantiene en Castilla y León, siendo el pilar fundamental que protege la rentabilidad de nuestros agricultores y garantiza que el cultivo de la remolacha siga teniendo futuro en nuestra tierra a pesar de las dificultades globales”, enfatiza su presidente.

Posadas es ingeniero técnico agrícola especialista en Dirección y Gestión de empresas agrarias. Además de liderar la cooperativa, es consejero en sus empresas participadas y asesor agropecuario de Mapfre. Su trayectoria empresarial destaca por la fundación de compañías como Iberfresco, Forrajes y Proteínas y Fertifluid. Además, compagina su labor institucional con la gestión de su explotación agrícola familiar en Santovenia y Cabezón de Pisuerga, en la provincia de Valladolid.

Más información en el número de julio de Castilla y León Económica

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