Asercomex Logistics comenzó su actividad en 1996 con Ignacio San Millán, su CEO, al frente, y desde sus inicios se especializó en servicios logísticos de comercio exterior, especialmente en labores de despacho aduanero y servicios transitarios. Participa en la cadena de suministro de las principales empresas de Castilla y León y presta servicios en España, Europa, Asia y América. Es Operador Económico Autorizado (OEA) y pertenece a varias redes de agentes de carga.
Con una facturación superior a los 18,5 millones, en estas 3 décadas se ha convertido en proveedor de referencia en servicios de logística y de comercio exterior en Castilla y León. Cuenta con una plantilla de casi 50 personas, de las que el 62% son mujeres.
Oficinas en puntos neurálgicos
La compañía dispone de oficinas estratégicamente ubicadas en puntos neurálgicos a nivel logístico y de transporte: Madrid, Valencia, Ciudad Real y Burgos, que le permiten llevar a cabo sus actividades en el menor tiempo y a su vez proporcionar respuestas más rápidas a los requerimientos de sus clientes.
San Millán también habla de la relación entre Asercomex Logistics y Cantabria: “Tenemos mucha vinculación, ya que utilizamos mucho el Puerto de Santander para envíos, sobre todo a Reino Unido y Europa del Este. Este enclave nos da un servicio inmejorable y estamos muy contentos. Es un puntal muy importante para nosotros y cada día trabajamos más con ellos”.
Operador ferroviario
Asercomex Logistics puso en marcha en julio 2025 uno de sus proyectos más ambiciosos: el servicio ferroviario entre el Puerto de Valencia y Burgos, con un mínimo de dos frecuencias semanales en ambos sentidos, pudiéndose incrementar ese número para adaptarse a la demanda.
La conexión con el Puerto de Valencia es tanto para contenedores destinados a la exportación como los de importación que tengan entrada por ese enclave y tengan como destino la provincia de Burgos. “Ya está en estudio que este tren pueda ser usado para el transporte de mercancía nacional para su distribución tanto en Levante como en nuestra zona”, apunta San Millán, quien añade: “El servicio ferroviario es multi-cliente por lo que cualquier usuario, operador o naviera puede usar nuestro servicio”.
La terminal ferroviaria de Burgos cuenta con todas las figuras aduaneras necesarias para que la gestión de los trámites aduaneros de exportación sean más ágiles y eficientes para los clientes.
Digitalización de flujos
Asimismo, se está trabajando junto con el Puerto de Valencia en la digitalización de los flujos desde origen hasta el puerto, para agilizar y ser más eficientes y competitivos.
Entre las ventajas del ferrocarril frente al camión, en Asercomex Logistics citan la reducción de emisiones de CO2, “disminuyendo la huella de carbono entre un 80% y un 90% para la misma carga y trayecto. Mientras que un camión pesado emite aproximadamente 140 gramos de CO2 por tonelada y kilómetro, el tren apenas genera entre 16 y 19 gramos.
Flexibilidad y adaptabilidad
También mencionan la “flexibilidad y adaptabilidad” por la cercanía de ambas localizaciones, para la realización de la carga de los contenedores destinados a la exportación, al disponer de equipo vacío en la terminal ferroviaria de Burgos para poder agilizar la carga de la mercancía en fábrica.
Otras ventajas que señalan son el ajuste de los costes para el transporte de la mercancía por ferrocarril, no depender de la falta de disponibilidad de camiones debido a la escasez de conductores, así como la independencia de las tensiones del precio del combustible, además de horarios “mucho más flexibles y trato personalizado por la plantilla de la terminal ferroviaria de Burgos”.
Más información en el número de junio de la revista Castilla y León Económica