La guerra contra Irán iniciada el pasado mes de febrero por EE UU e Israel ha hecho tambalearse otra vez los mercados internacionales debido al bloqueo marítimo del estrecho de Ormuz y el importante impacto económico que esta situación, que va más allá de la subida de los carburantes y otras materias primas procedentes del petróleo, ha provocado en la economía.
El conflicto agudiza la incertidumbre en el tablero internacional ya convulso por la invasión de Ucrania por parte de Rusia, la guerra de los aranceles de la Administración Trump y la definitiva irrupción de China como potencia mundial ante una dubitativa y debilitada UE. Las empresas familiares de Castilla y León aplican su experiencia en anteriores crisis, su resilencia y su visión a largo plazo para afrontar esta situación.
Grupo Oblanca
A Grupo Oblanca el conflicto sí le está afectando de forma directa, dado que vende en Oriente Medio y, en la actualidad, no puede trabajar con normalidad en la zona. Además, desde el Área de Compras perciben un impacto claro debido al incremento de los costes de los derivados del petróleo, como el gasóleo, los envases o el gas. “Todo ello se enmarca en un contexto internacional que genera mayor incertidumbre y tensión en los costes, la logística y la planificación. Aun así, el impacto directo en nuestro conjunto de actividad es moderado, gracias, en gran medida, a una política de diversificación de proveedores que nos permite reducir riesgos y adaptarnos con mayor agilidad a las fluctuaciones de los mercados exteriores”, señala Óscar Oblanca, director general de la compañía.
En Grupo Oblanca han analizado y evaluado económicamente los impactos que ya se han producido y, como consecuencia, están trabajando “para amortiguar en la medida de lo posible las subidas de precio. Afrontamos esta situación desde una gestión prudente y anticipativa, con un claro enfoque en ofrecer estabilidad y confianza a nuestros clientes. La diversificación de proveedores y una planificación sólida nos permiten garantizar el suministro y minimizar los efectos del contexto actual. Además, hemos puesto en marcha distintas campañas, entre ellas una de precios fijos en productos específicos de parrilla durante todo el verano, con el objetivo de que nuestros clientes puedan planificar con tranquilidad y sin sorpresas. Como empresa familiar, nuestra prioridad es mantener la cercanía y ofrecer soluciones estables incluso en escenarios de incertidumbre”, detalla el director general de esta empresa leonesa.

Grupo Palausa
César Polvorosa Gómez, consejero delegado del Grupo Palausa, comenta que el contexto internacional actual “provoca tensiones en las expectativas de los clientes. Si además tiene implicaciones en materia energética y pulsiones en los precios, las consecuencias económicas son evidentes”. Sin embargo, el ejecutivo de esta empresa palentina especializada en la venta de automóviles, entre otras actividades, opina que los efectos sobre la demanda se manifestarán más adelante, salvo que pueda reconducirse la situación en el corto plazo.
“Nuestro sector es altamente resiliente, nuestra capacidad de resistencia ante las crisis es alta. Que nuestra experiencia en la gestión de las crisis aporte una perspectiva más serena ante las incertidumbre, no quiere decir que no nos preocupe”, explica Polvorosa Gómez, que recuerda que la inestabilidad, la tensión en los mercados, los flujos inflacionistas derivados y las expectativas pesimistas de los compradores, “provocan correcciones en los procesos de compra y, más temprano que tarde, generará tensiones en el sector de la distribución de vehículos, pese a que todavía no lo percibamos en su verdadera magnitud”. En este contexto, el consejero delegado del Grupo Palausa comenta que las matriculaciones en Castilla y León crecieron en el mes de abril, “pero eso no quiere decir que en el corto-medio plazo pueda corregirse, si estas tensiones internacionales persisten en el tiempo”.

Helios
Para Julio Pérez, presidente de Helios, el impacto está siendo, “de momento, más limitado que cuando se declaró la guerra de Ucrania, gracias a que todas las empresas están más preparadas y toda la cadena de suministro está operando con mayores coberturas”. Sin embargo, señala que algunos efectos negativos son inevitables e inmediatos, como el mayor coste del transporte, de las energías o del packing vinculado al petróleo, entre otros. “También nos ha traído sólo el efecto positivo del fortalecimiento temporal del dólar”, puntualizó.
En su opinión, la clave del impacto está en la duración del conflicto y en la apertura final con garantías del Estrecho de Ormuz, pues su cierre aumenta el riesgo de una crisis alimentaria mundial. Así, Helios afronta este panorama “siempre desde la calma y desde la acción, las empresas operamos en un escenario, donde en ocasiones aparecen hechos negativos y nuestra misión es, con trabajo y gestión, intentar reducir sus efectos negativos. Y cuando por el contrario se producen hechos positivos, nuestro objetivo es intentar potenciar y aprovechar el viento a favor”.

Hiperbaric
En el caso de Hiperbaric, que exporta el 90% de su producción a más de 50 países del mundo, estos focos de tensión tienen impacto, “principalmente por dos vías: en lo que refiere a la logística y los costes, ya que se pueden dilatar los tiempos de entrega”.
“En estas circunstancias, también es normal que haya incertidumbre inversora y que las empresas sean más cautas a la hora de invertir, pero desde nuestro punto de vista estamos protegidos, puesto que la demanda de maquinaria de altas presiones para el mundo de la alimentación es sólida. Nuestro liderazgo con una cuota de mercado del 65% nos permite amortiguar estas situaciones gracias a una cartera de pedidos diversificada geográficamente”, explica Andrés Hernando, CEO de Hiperbaric.
Para afrontar la actual coyuntura, la compañía burgalesa se caracteriza por la “agilidad estratégica, fortaleciendo nuestra cadena de suministro local. El hecho de diseñar y fabricar en Burgos el 95% de los componentes de nuestros equipos de altas presiones, nos da un control sobre la calidad y los plazos que muchas multinacionales con procesos deslocalizados han perdido”.
Hernando señala que en la firma ven esta etapa con una mentalidad de “crisis de crecimiento: estamos creciendo a doble dígito y batiendo récords de facturación porque nuestra tecnología HPP responde a una necesidad global que no se detiene ante la inestabilidad: la demanda de alimentos seguros, naturales y sin aditivos. La inestabilidad se combate con innovación constante, con una mirada sostenible y con la solvencia de saber que ofrecemos una tecnología puntera en el mundo”.

Ibéricos Castro y González
Miguel González, copropietario de Ibéricos Castro y González, apunta que aunque la situación no es la ideal y los conflictos generan inquietud e incertidumbre, “de momento no lo estamos notando en las ventas internacionales, que incluso van mejor que el año pasado, pero sí nos afecta a nivel de incremento de costes en el transporte, tanto aéreo como marítimo”.
El copropietario de esta compañía sede Guijuelo (Salamanca) destaca su intención de mantener su apuesta por el mercado internacional, por lo “estamos asumiendo las subidas entre nosotros y el importador de cada país, porque la tarifa internacional la establecemos una vez al año. Lo que sí está claro es que el año que viene tendremos que aumentar los precios del jamón y del resto de ibéricos en todos los países a los que exportamos, lo mínimo posible, pero será inevitable si esto sigue así”, concluye.

Industrias Maxi
“Afortunadamente, Industrias Maxi está muy diversificada en sectores, mercados y países, lo que no quita para que la situación global tenga una influencia en los sectores y mercados en los que estamos, sufriendo una afectación distinta según el sector, el país y las circunstancias de cada uno. Esto hace que nuestra afectación sea más bien indirecta”, explica Ángel García, director general de Industrias Maxi.
Desde un punto de vista general, los riesgos se podrían situar en los siguientes ámbitos: plazo en los proyectos, puesto que componentes críticos con lead times más largos pueden afectar al montaje, puesta a punto y aceptación final; riesgo de margen, debido a que materias primas, aceros, inoxidables, aluminio, plásticos, tratamientos, transporte, energía y subcontrataciones pueden subir después de ofertar; riesgo clientes, que pueden aplazar el gasto de capital, replanificar inversiones o cambiar especificaciones si su mercado final se deteriora; y riesgo financiero, ya que una mayor incertidumbre suele traer mayor presión sobre anticipos, pagos de hitos, garantías, avales y cobros diferidos. “Tenemos implantadas una serie de medidas que buscan proteger y tener reactividad ante nuestros proyectos”, detalla el director general de la compañía, que explica que en ofertas, la compañía incluye de manera sistemática salvaguardas, desde el primer momento, como validez limitada en tiempo de las ofertas, o cláusulas de revisión de precios para materias primas, acero, aluminio, plástico, transporte y componentes de largo plazo.
Por su parte, en compras, trabaja muy de cerca con sus proveedores de confianza, con una comunicación muy fluida, aprovechando la relación a largo plazo que mantenemos con ellos. “En la medida de lo posible, buscamos bloquear precio y plazo de materiales críticos al recibir pedido”, señala García, quien añade que en los contratos “se han incluido una serie de medidas acordadas con los clientes con el fin de evitar penalizaciones de plazo condicionadas a causas externas e introducir cláusulas de revisión económica ante un mercado cambiante”.

Innoporc
En el caso de Innoporc, el conflicto en Oriente Medio está teniendo un impacto principalmente en todo lo relacionado con la energía y, especialmente, con el combustible. “Esto ha provocado un incremento de los costes logísticos, afectando al transporte de mercancías, de piensos y de animales. Además, estamos viviendo una elevada volatilidad en las materias primas, con un aumento notable de sus costes, así como de los de los piensos durante el último mes”, destaca Miguel Antona, CEO de la compañía. Todo ello se produce, además, en un contexto especialmente complejo para el sector porcino. Desde la declaración de la peste porcina africana, todavía no ha recuperado “ni siquiera el precio de coste en el precio del cerdo vendido. Es decir, seguimos lejos de recuperar niveles sostenibles desde la caída de precios registrada en diciembre. Por tanto, estos crecimientos de costes están complicando todavía más la situación de todo el sector productivo porcino y, lógicamente, también la nuestra”.
En su opinión, en este escenario Innoporc tiene pocas alternativas: “la subida de los precios del combustible viene marcada por factores externos y regulación ministerial, mientras que el incremento de los costes de las materias primas obliga directamente a asumir ese sobrecoste. Por ello, afrontamos esta situación trabajando con la máxima eficiencia posible en todos los procesos, intentando minimizar el impacto operativo y adaptándonos a un entorno de gran incertidumbre y presión sobre los costes”.

Mays
“En principio, por nuestro sector de consultoría y asesoramiento no ha habido una influencia directa ante el conflicto”, explica Jorge Ruiz Rodríguez, administrador de Mays, que aclara que la compañía nota el incremento de precios de ciertos consumibles.
Además, señala que la incertidumbre que genera este conflicto en una buena parte de sus clientes afecta a ciertas decisiones estratégicas. “Tratamos de estar lo más actualizados posible para ayudar a nuestros clientes en la toma de decisiones en base a esta coyuntura macroeconómica en la que nos encontramos debido al conflicto armado”, subraya Ruiz Rodríguez.

Medgón
Según explica Estíbaliz González, CEO de Medgón, su empresa está notando “bastante” las consecuencias de la actual coyuntura, “sobre todo en el precio de los materiales, que están subiendo y cambiando con mucha rapidez, lo que dificulta planificar con estabilidad. También el coste de los combustibles está teniendo impacto, encareciendo el transporte y la logística. Al final, toda esta incertidumbre se traduce en una presión directa sobre los costes e, inevitablemente, acaba repercutiendo en el precio de los proyectos”.
Para encararlo, está intentando adaptarse lo mejor posible: “en Medgón apostamos por la industrialización precisamente porque nos permite ser más eficientes y tener más control sobre los tiempos y los costes. Además, estamos reforzando la planificación y trabajando con distintos proveedores para no depender tanto de un único mercado. En un contexto como el actual, ser flexibles y anticiparnos es clave para seguir ofreciendo un buen servicio y mantener la calidad”.

Moralejo Selección
Dado que aproximadamente el 40% de su facturación corresponde a exportaciones, con una presencia relevante en Oriente Medio, el impacto del conflicto ha sido claramente negativo para Moralejo Selección. “Confiábamos en que la conclusión del enfrentamiento entre Israel y Gaza propiciaría una recuperación de las ventas hacia los registros de 2021. Sin embargo, esa normalización no se ha materializado en los términos esperados. En cualquier caso, sí observamos una tendencia positiva respecto al ejercicio anterior, lo que apunta a una recuperación gradual del mercado en cuanto termine el conflicto. Además, estamos sufriendo un incremento de los costes derivados de la actual situación geopolítica, aunque es cierto que no nos afectan de forma importante”, recalca Ignacio Quintanilla, director general de la empresa zamorana. Para afrontar esta coyuntura, Moralejo Selección trabaja en una doble vertiente: la expansión comercial hacia nuevos mercados y perfiles de cliente junto a un proceso interno de ajuste en la estructura de costes, como explica Quintanilla.

Plásticos Durex
Juan Pontvianne, CEO de Plásticos Durex, indica que, actualmente, se comienza a notar el impacto, principalmente en las materias primas derivadas del petróleo y otras que son intensivas en energía para su producción. “Asimismo, empezamos a recibir avisos de falta de disponibilidad de materiales de cara al medio plazo. Repercutir estos aumentos a los clientes, en un sector como automoción, que de por sí atraviesa una transformación tecnológica muy potente combinada con la entrada de actores asiáticos en los mercados de Europa y Norteamérica, se antoja muy complicado, por lo que es posible que veamos un impacto en márgenes, al menos, en 2026”, comenta.
Para Pontvianne, la parte positiva es que después del Covid y la Guerra de Ucrania, “de alguna manera, hemos desarrollado una coraza que nos permite aislarnos más de los problemas geopolíticos globales y relativizar este tipo de crisis mejor porque sabemos que se puede salir de ellas, con alguna herida de guerra, pero vivos. Por tanto, activamos todos los mecanismos a nuestro alcance para repercutir las subidas a los clientes en la medida de lo posible, aunque esté complicado; implementar medidas de ahorro de costes en todas las áreas funcionales, incluyendo la búsqueda de alternativas en materias primas; mejorar la eficiencia de nuestros procesos al máximo, en línea también con nuestro objetivo de automatización; racionalizar inversiones para preservar la generación de caja; y monitorizar el mercado constantemente para adaptarnos a los cambios lo antes y mejor posible”.

Priasa
El actual conflicto en Oriente Medio, junto con la inestabilidad en los mercados internacionales, está teniendo un impacto directo en la actividad de la constructora vallisoletana Priasa. “Hemos experimentado un incremento significativo en los precios de diversos materiales de construcción, lo que está repercutiendo en un aumento de los costes de ejecución de las obras. Este encarecimiento no estaba previsto inicialmente, por lo que está suponiendo un desafío adicional en la planificación y rentabilidad de los proyectos”, detalla Nicolás Prieto Palacio, director general de la empresa con sede en Tordesillas (Valladolid).
La compañía afronta esta situación “con la mayor responsabilidad y transparencia posible”, según comenta Prieto Palacio, que subraya la importancia de mantener una comunicación clara y constante con los clientes para trasladarles el contexto actual del mercado y su impacto en los costes. “En el caso de nuevas obras, aplicamos los incrementos de precios derivados directamente del encarecimiento de las materias primas. Para los proyectos en curso, apostamos por el diálogo y la colaboración, tratando de alcanzar acuerdos que permitan adaptarnos a esta situación de manera equilibrada para ambas partes”, concluye.

Sevenreeds
La segoviana Sevenreeds se ha visto afectada por el cierre del Estrecho de Ormuz, ya que parte de sus exportaciones se dirigen a países con paso obligatorio por el mismo, lo que ha producido una interrupción de las expediciones. “También nos hemos visto perjudicados por la subida en el precio de los combustibles, que ha originado no sólo un aumento en el coste del transporte, también de determinadas materias primas”, afirma Andrés Ortega López, CEO de esta compañía familiar. Para hacer frente a esta coyuntura, trabaja con sus clientes para poder retomar el suministro a la mayor brevedad posible y evalúa día a día el aumento de los costes con el objetivo de estudiar cómo afecta a su margen de negocio.

Somos Hijolusa
José Gómez, presidente de Somos Hijolusa, asegura que el actual contexto geopolítico, marcado por el conflicto en Oriente Medio y la creciente volatilidad en los mercados internacionales, está teniendo una repercusión significativa en el conjunto del sector agroalimentario. En particular, observa una mayor presión sobre los costes energéticos, los flujos logísticos y la estabilidad de determinadas cadenas de suministro.
“Desde nuestra compañía abordamos este escenario con una estrategia basada en la anticipación, la diversificación y la eficiencia operativa. Estamos reforzando nuestros mecanismos de planificación y control con el objetivo de mitigar riesgos y garantizar la continuidad de nuestra actividad en condiciones de estabilidad. Asimismo, seguimos avanzando en la diversificación de mercados y en el fortalecimiento de nuestras capacidades industriales y logísticas, lo que nos permite mejorar nuestra resiliencia ante entornos cambiantes. En un grupo que mantiene una fuerte apuesta por el desarrollo del sector primario, nuestra meta es clara: convertir la incertidumbre en una oportunidad para seguir creciendo de forma sólida y responsable”, señala el empresario, al tiempo que añade: “todo ello, sin renunciar a nuestros compromisos en materia de sostenibilidad, innovación y apoyo al sector primario, que constituyen pilares esenciales de nuestro modelo de crecimiento a largo plazo”.

TecoZam
A TecoZam, la actual situación le afecta, “de momento”, levemente. El consumo de mercaderías proviene en su mayoría de fabricantes españoles o de países que no tienen la necesidad de cruzar el estrecho de Ormuz, como es China. “Otra cosa es que a medio plazo a este último le pueda perjudicar y por ende, a nosotros”, afirma Iván Gómez, CEO de la compañía.
Grupo TecoZam sigue trabajando con normalidad: “disponemos de alto stock en mucho material necesario para ejecutar los proyectos, que hemos fabricado en estos últimos años para dotarnos de un parque de material y maquinarias potentes que nos ayuden a crecer en los próximos años, de ahí que la situación para nosotros no sea tan grave en estos momentos. No somos ajenos a ella y estamos expectantes por lo que pueda suceder. Disponemos de un plan interno para situaciones como ésta, cosa que aprendimos en la crisis del 2012 y en el Covid, aunque siempre hay que matizar, modificar y adecuarse a las circunstancias”.

Valle de San Juan
Como empresa familiar del sector agroalimentario, en Valle de San Juan afirman seguir con atención la evolución del contexto internacional. “La inestabilidad en los mercados exteriores y los conflictos geopolíticos se traducen en una mayor volatilidad en los costes energéticos, el transporte y una mayor incertidumbre comercial, especialmente en los mercados internacionales”, detalla Juan Manuel Rodríguez, CEO de la compañía láctea palentina, que añade que esta base sólida “nos permite afrontar lo mejor posible tensiones externas, tanto en el mercado nacional, donde trabajamos con Mercadona, nuestro socio estratégico desde 2011, como en nuestras operaciones internacionales”.
Prudencia, planificación y diversificación son las claves de Valle de San Juan para afrontar la actual coyuntura. Su principal ejecutivo señala que la compañía palentina lleva años invirtiendo “en eficiencia industrial, innovación y sostenibilidad, lo que nos permite ser competitivos también en mercados exteriores en contextos de alta incertidumbre. Al mismo tiempo, trabajamos en consolidar y diversificar nuestras ventas internacionales, siempre desde una estrategia a largo plazo, reforzando alianzas comerciales estables y desarrollando productos de mayor valor añadido. Todo ello sin perder de vista nuestro compromiso con el entorno rural, los ganaderos y un modelo de empresa familiar que prioriza la estabilidad y el crecimiento sostenible”.

Yllera Bodegas y Viñedos
La incertidumbre en los mercados internacionales afecta indirectamente a la actividad exportadora de Yllera Bodegas y Viñedos. Carlos Yllera Pérez, CEO de la compañía de Rueda (Valladolid), comenta que aunque su relación con la región en conflicto es muy casi nula, “sí percibimos efectos colaterales, como el encarecimiento de los costes logísticos y de materias primas que afecta a la competitividad de la empresa. A ello se suma la volatilidad de divisas y un decrecimiento en la demanda en algunos mercados clave, lo que ralentiza la decisión de compra por parte de distribuidores e importadores”.
En este sentido, añade que en mercados como EE UU, Latinoamérica o algunos países de Asia, esta inestabilidad se traduce en un consumo más contenido y en una mayor sensibilidad al precio, lo que impacta en la rotación de producto. En Europa, aunque el comportamiento es más estable, también se observa una mayor competencia y presión promocional. Además, en los mercados interiores la competencia es muy fuerte, lo que obliga a la bodega a asumir en su propio margen los incrementos en los precios de las materias primas. “En conjunto, se trata de un entorno más exigente que requiere mayor capacidad de adaptación y seguimiento continuo de los mercados”, destaca el CEO de Yllera.
Ante este escenario, su estrategia se centra en la diversificación de mercados y en el fortalecimiento de relaciones comerciales consolidadas, priorizando aquellos mercados con mayor estabilidad y potencial de crecimiento. Asimismo, trabaja con sus distribuidores para adaptar la propuesta de valor a cada mercado, sin perder el posicionamiento de calidad de sus vinos de Rueda y Ribera del Duero. “Ante la subida de los costes logísticos y de materias primas, estamos buscando una estrategia de optimización de costes y apostamos por vinos de mayor valor añadido. Paralelamente, optamos por la promoción en mercados estratégicos y por la búsqueda de nuevas oportunidades comerciales que nos permitan compensar posibles caídas puntuales. Todo ello con una visión prudente pero proactiva, orientada a garantizar la estabilidad del negocio a medio y largo plazo”, detalla Yllera Pérez.

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