Victoria Benavides, enóloga e ingeniera agrícola de dilatada experiencia en el sector vitivinícola, fundó en el año 2000 Bodegas Elías Mora con el objetivo de recuperar y poner en valor los vinos de Toro y eligió, como nombre para su proyecto, el del antiguo propietario de los viñedos con los que trabaja.
En la bodega de Victoria Benavides trabajan exclusivamente con uvas tinta de Toro 100% procedentes de viñas plantadas sin patrón americano (prefiloxera), que permite vinos “con gran expresión del terroir”. La viticultura es tradicional: cultivo en vaso sin riego, lo que da lugar a rendimientos bajos pero potencia la calidad y la singularidad de cada añada.
La bodega, ubicada en el municipio vallisoletano de San Román de Hornija, dentro de la Denominación de Origen Toro, está situada entre los ríos Duero y Hornija y se basa en la máxima de tener la bodega junto al viñedo, lo que permite manejar todo el proceso con control directo. Su filosofía combina conocimiento tradicional de la viticultura con tecnología moderna y pone el énfasis en la crianza en barrica utilizando únicamente productos naturales como roble, corcho y vidrio. La producción media está en torno a las 200.000 botellas al año. Los vinos que comercializa son Viñas Elías Mora, el más joven de la bodega con un paso de 6 meses por barrica; Elías Mora Crianza (12 meses de barrica); Gran Elías Mora (17 meses en roble francés y elaborado tras una rigurosa selección en las mejores añadas); Descarte (12 meses de barrica); Elías Mora Reserva, con 24 meses de barrica; 2V Premium, que se elabora únicamente en las mejores añadas, con uvas de viñas de más de 80 años y envejece 17 meses en barrica nueva de roble francés; y Don Daniel, vino procedente del pago de La Cañadica.
Además de su gama de vinos habitual, Elías Mora lanza ediciones especiales, que consisten en elaboraciones limitadas que conmemoran fechas señaladas o rinden homenaje a personas vinculadas a la historia y la filosofía de la bodega. Estas referencias destacan por una selección muy cuidada de uvas procedentes de viñedos singulares y por una crianza especialmente mimada. Además, suelen presentarse con una imagen diferenciada y numeración exclusiva, reforzando su carácter único y coleccionable. Es el caso de Elías Mora 100 Años, con motivo del centenario del nacimiento del viticultor que da nombre al proyecto y que en 2024 cumplió un siglo de vida; y Viki y sus hermanas, vino conmemorativo de los 25 años de la bodega.
Mercados exteriores
La bodega ha tenido una orientación exportadora significativa, ya que hasta un 70% de la producción se destina a mercados fuera de España, trabajando con pequeños distribuidores especializados. Su presencia en varios continentes va in crescendo y este crecimiento internacional es una de las bases de su plan estratégico.
Otros de los objetivos son “mantener y elevar la calidad de los vinos en cada añada, con productos premium y de edición limitada; fortalecer el enoturismo y la marca Toro, conectando producto, territorio y experiencia; y mantener la apuesta por el respeto al medio ambiente y la adaptación a las condiciones climáticas extremas de la zona”, señalan en la bodega vallisoletana.
No es fácil diferenciarse en un sector en el que, sin salir de Castilla y León, encontramos centenares de bodegas. Aun así, en Elías Mora tienen a su favor un factor diferencial extraordinario: viñedos prefiloxéricos, ya que la tinta de Toro no fue afectada por la filoxera, por lo que las cepas están en pie franco -sin injerto-, algo “muy inusual y valioso”; mínima intervención, al respetar al máximo lo que aporta cada parcela y añada, con vinificación enfocada a reflejar el terreno y las condiciones climáticas; equipo mayoritariamente femenino en un sector tradicionalmente dominado por hombres; y enoturismo “integrador” como parte de su identidad: visitas al viñedo, catas guiadas, experiencias temáticas en torno al paisaje y la cultura del vino.
Más información en el número de mayo de la revista Castilla y León Económica
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