«Nuestro Plan Estratégico 2026-30 nace de una reflexión profunda sobre la transformación que está viviendo el sector vitivinícola. Nos encontramos en un contexto marcado por el descenso global del consumo, una creciente polarización del mercado y una presión cada vez mayor sobre los márgenes. Ante esta realidad, estamos convencidos de que el crecimiento sostenible vendrá más por la generación de valor que por el incremento de volumen”. Así explica Ignacio Prieto Pariente, director general de Bodegas José Pariente y segunda generación de esta empresa familiar -realmente podría decirse que la tercera, ya que su abuelo, quien da nombre a la bodega, fue la inspiración de lo que es hoy Bodegas José Pariente-, cómo y por qué ha diseñado su nueva hoja de ruta esta prestigiosa bodega vallisoletana para lo que resta de década.
Actualmente desarrollan 3 proyectos complementarios. Bodegas José Pariente, centrada principalmente en la elaboración de vinos blancos de gran calidad dentro de la D.O. Rueda, constituye el núcleo principal de su actividad.
Junto a ella, Bodegas Prieto Pariente y A Vilerma representan proyectos de carácter artesanal y producciones muy limitadas. En el caso de Prieto Pariente, el proyecto se articula en torno a distintos paisajes vitícolas de Castilla y León, siendo O Chan, su godello de El Bierzo, una de sus referencias más representativas y uno de los pilares sobre los que se sustenta el proyecto. Por su parte, A Vilerma nace en el histórico Valle del Avia, en Ribeiro, donde actualmente elaboran A Vilerma y están incorporando 2 nuevas referencias al mercado, siempre bajo una filosofía de recuperación de variedades autóctonas y elaboración de vinos profundamente ligados a su origen.
Prioridades estratégicas
“Hemos definido varias prioridades estratégicas”, continua el ejecutivo, que señala: “la primera es seguir impulsando una internacionalización selectiva, reforzando nuestra presencia en aquellos mercados donde existe una mayor afinidad con nuestros vinos y donde podemos seguir construyendo marca a largo plazo. Entendemos la exportación no sólo como una vía de crecimiento comercial, sino también como una herramienta para posicionar internacionalmente nuestros proyectos y nuestros territorios”.
Otra de las líneas de trabajo prioritarias es seguir acercando la bodega al consumidor a través de un enoturismo “cada vez más relevante dentro de nuestra actividad. Queremos desarrollar experiencias auténticas y diferenciales que permitan comprender mejor nuestros vinos, nuestro paisaje y nuestra forma de trabajar, fortaleciendo así el vínculo entre la marca y quienes nos visitan”.
Todo ello se articula en torno a Pariente Vivo, un proyecto pionero que ha recibido diversos reconocimientos por su carácter innovador dentro del sector vitivinícola. “Más allá de su dimensión medioambiental, Pariente Vivo pretende acercar al visitante a nuestra forma de entender el vino. Queremos que quien nos visita no sólo conozca cómo elaboramos nuestros vinos, sino también el origen, el paisaje y los valores que hay detrás de cada botella”, sostiene Prieto Pariente.
Dentro de esta apuesta, la bodega ha incorporado recientemente una wine terrace, llamada Caliza. Un espacio abierto al público concebido para disfrutar del entorno de una forma relajada y cercana. Allí, los visitantes pueden descubrir las distintas colecciones, degustar los vinos por copas y compartir la experiencia en plena naturaleza. “Nuestro objetivo es seguir acercando la cultura del vino a nuevos consumidores y reforzar al mismo tiempo la conexión con quienes ya forman parte de nuestra comunidad”, apunta.
Apuesta por el enoturismo
La apuesta por el enoturismo de esta empresa familiar va más allá de Rueda. En A Vilerma, ubicada en Leiro (Ourense), desarrollan un proyecto que permite descubrir uno de los paisajes vitivinícolas más singulares de España. Se trata de un entorno de enorme riqueza natural, histórica y cultural, marcado por la presencia del Románico, las termas de origen romano y el paso del Camino de Santiago.
“En esta finca ofrecemos una experiencia inmersiva que permite al visitante alojarse dentro de la propia propiedad, disfrutar del paisaje, recorrer los viñedos y conocer de cerca la historia y la identidad de una de las regiones vitivinícolas con mayor personalidad de nuestro país. Las casas y alojamientos integrados en la finca, junto con actividades como rutas en bicicleta o senderismo, permiten vivir el territorio desde dentro y comprender mejor el origen de unos vinos que están despertando un interés creciente por su calidad, autenticidad y capacidad de reflejar el carácter del Ribeiro”, señala el ejecutivo.
Asimismo, Ignacio Prieto Pariente detalla: “consideramos que proyectos como Prieto Pariente en el Bierzo y A Vilerma en Ribeiro representan una parte importante de nuestro futuro. Son iniciativas todavía en una fase relativamente temprana de desarrollo, pero con un enorme potencial para generar valor y reforzar nuestra presencia en algunas de las regiones vitivinícolas más interesantes de España. Estamos muy satisfechos con los primeros pasos dados en ambos territorios y nuestro objetivo es seguir profundizando en el conocimiento de sus viñedos, consolidar nuestros vinos y ganar relevancia dentro de cada una de estas zonas”.
Tradición e innovación
El ejecutivo explica que la filosofía de la empresa “se basa en una idea muy sencilla: elaborar vinos que expresen fielmente el territorio del que proceden. Creemos que la calidad nace en el viñedo y que los grandes vinos son el resultado de comprender y respetar el paisaje, las variedades y las personas que lo trabajan. Nuestro principal elemento diferencial es que hemos sido capaces de construir un proyecto que combina el respeto por la tradición vitícola con una apuesta decidida por la innovación y la profesionalización”.
Desde sus inicios, en la bodega vallisoletana han apostado por un modelo de crecimiento basado en la diferenciación y la creación de valor, no en el volumen. “Nuestro objetivo nunca ha sido producir más, sino elaborar mejores vinos y construir marcas sólidas capaces de competir en los mercados más exigentes. Esa visión se apoya en una fuerte apuesta por la investigación, la innovación y la mejora continua”, precisa.
Historia
Bodegas José Pariente nace en 1998 de la mano de Victoria Pariente. Tras el fallecimiento de su padre José Pariente, en 1997 decidió dar continuidad a su legado vitícola y transformar una pequeña herencia de 2 hectáreas de viñedo familiar en un proyecto empresarial propio. En aquel momento, Victoria tomó la decisión de emprender y apostar por una idea que entonces resultaba poco habitual: elaborar un verdejo de alta calidad, capaz de poner en valor el potencial de la variedad y del territorio de Rueda. Así nació el primer vino José Pariente y el inicio de una trayectoria que, con el paso de los años, ha convertido a la bodega en una de las grandes referencias del vino blanco español y de la D.O. Rueda.
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