Caja Rural de Salamanca alcanza un volumen de negocio récord de 2.616 millones

Esta cifra supone un crecimiento del 8,6% y se apoya en el alza de los depósitos de clientes y de los recursos fuera de balance
De izquierda a derecha, Ernesto Moronta Vicente y José Ignacio Juez Marín, presidente y director general de Caja Rural de Salamanca, respectivamente.
De izquierda a derecha, Ernesto Moronta Vicente y José Ignacio Juez Marín, presidente y director general de Caja Rural de Salamanca, respectivamente.

Caja Rural de Salamanca cerró el ejercicio 2025 con un volumen de negocio de 2.616 millones de euros, un 8,6% más que en 2024, que es el mejor de su historia y supera con amplio margen todos los objetivos fijados en su Plan Estratégico 2025-27. En un año marcado por la reducción generalizada de los tipos de interés en Europa, la entidad salmantina demostró la solidez de su modelo cooperativo y la confianza creciente de sus clientes en las provincias de Salamanca, Ávila y Valladolid.

El Resultado Bruto alcanzó los 35,6 millones de euros, que tras el pago de impuestos y de la aportación al Fondo de Educación y Promoción, se convierte en un beneficio neto de 27,6 millones de euros, lo que supone un descenso del 9,4% respecto al ejercicio anterior. El ROE (Rentabilidad sobre Recursos Propios) es de un 17,17% y el ROA (Rentabilidad sobre Activos Totales Netos) del 1,80%.

Esta evolución se enmarca en un entorno económico marcado por la reducción de los tipos de interés y se alcanzó sin recurrir a ninguna partida extraordinaria. Cabe destacar que el resultado supera en un 31,5% el objetivo que la propia entidad se había marcado al inicio del trienio estratégico. Esta cifra confirma la capacidad de Caja Rural de Salamanca para generar valor de forma sostenida, incluso en un entorno de compresión del margen financiero provocado por la bajada del Euribor a lo largo del año.

«Este ejercicio demuestra que nuestro modelo funciona. Hemos crecido en las magnitudes que realmente importan: el negocio con nuestros clientes, la confianza en nuestra gestión y la fortaleza de nuestro balance. Y lo hemos hecho superando los objetivos que nos habíamos comprometido a cumplir. Eso es lo que nos define como entidad: cumplimos lo que prometemos”, afirmó Ernesto Moronta Vicente, presidente de Caja Rural de Salamanca.

Crecimiento del negocio sólido y diversificado

La principal fortaleza del ejercicio 2025 reside en el crecimiento equilibrado de todas las líneas de negocio. La inversión crediticia total alcanzó los 777 millones de euros, con un aumento del 7,1% respecto al año anterior, evidenciando el apoyo sostenido de la entidad a familias, empresas y autónomos de Castilla y León. De esta cifra, una parte relevante se destina a la financiación de actividades empresariales, en consonancia con la vocación de Caja Rural de Salamanca como motor del tejido productivo regional. El crédito a los hogares alcanzó los 306 millones de euros (39%), correspondiendo el 83,3% a la adquisición y rehabilitación de viviendas.

El apartado más destacado del ejercicio fue, sin duda, el comportamiento de los depósitos de clientes, que crecieron un 8,8% hasta alcanzar los 1.363 millones de euros, superando el objetivo del Plan Estratégico en un 55,6%.

Por su parte, los recursos fuera de balance -fondos de inversión, planes de pensiones, seguros de ahorro y gestión de carteras- registraron el mayor incremento relativo de las magnitudes de negocio, con un crecimiento del 10,3%, hasta superar los 489 millones de euros. Este avance, impulsado especialmente por los fondos de inversión, los planes de pensiones y la gestión de carteras, demuestra la capacidad de la entidad para ofrecer soluciones financieras completas adaptadas a los diferentes perfiles y etapas vitales de sus clientes.

El activo total de la entidad creció un 9,8% hasta los 1.619 millones de euros y consolida a Caja Rural de Salamanca como una de las entidades de mayor solidez de Castilla y León.

Primer año del Plan Estratégico

La presentación de los resultados del primer año del Plan Estratégico 2025-27 marcados por José Ignacio Juez Marín, director general de la Caja Rural de Salamanca, ofrece datos para la satisfacción, ya que se superararon los objetivos marcados en prácticamente todas las partidas.

El grado de cumplimiento de las principales magnitudes al cierre del ejercicio refleja la eficacia de la estrategia: depósitos de clientela, 155,6% del objetivo alcanzado; volumen de negocio total, 127,5% del objetivo; resultado del ejercicio, 131,5% del objetivo; margen bruto, 114,21% del objetivo; inversión crediticia neta, 102,2% del objetivo; fondos de inversión, 110,5% del objetivo; y planes de pensiones, 105,1% del objetivo.

El director general de la Caja Rural de Salamanca apuntó: “arrancamos el Plan Estratégico 2025-27 con un primer año de sobresaliente. Hemos crecido donde queríamos crecer, hemos reforzado nuestra posición en los segmentos estratégicos y hemos demostrado que la banca cooperativa es una respuesta real a las necesidades de las personas. Ahora nos toca consolidar y seguir construyendo”.

Eficiencia, solvencia y calidad del balance

En un año en el que el entorno de tipos de interés a la baja presionó el margen financiero -que se redujo un 11,2% hasta los 42,7 millones de euros, en línea con la tendencia del conjunto del sector-, Caja Rural de Salamanca compensó esta presión con el crecimiento de sus ingresos por comisiones y con una gestión muy eficiente de sus costes de explotación.

La ratio de eficiencia se situó en el 32,4%, una de las mejores cifras de todo el sistema financiero español y claramente más favorable que la media del sector bancario. En términos prácticos, esto significa que de cada euro de ingreso que genera la entidad, solo 32 céntimos se destinan a cubrir gastos operativos. El resto se convierte en valor para clientes y socios.

La ratio de capital de nivel I (CET1) alcanzó el 34,9%, un dato extraordinario que multiplica varias veces los requisitos mínimos exigidos por los reguladores europeos y que sitúa a Caja Rural de Salamanca entre las entidades financieras más capitalizadas de España en términos relativos. Los fondos propios de la entidad crecieron un 17,8% hasta los 194 millones de euros, construyendo una base sólida para continuar financiando el crecimiento en los próximos años.

La ratio de morosidad se mantuvo en el 1,9%, en niveles muy por debajo de la media del sector financiero español, y muy alejada de los registros históricos de la crisis. La prácticamente residual dotación a insolvencias del ejercicio -apenas 191.000 euros, frente a más de 1,2 millones del año anterior- confirma la alta calidad de la cartera crediticia y la prudencia en la selección de riesgos que ha caracterizado siempre a esta entidad.

Compromiso con el territorio

Con más de un siglo de historia desde su fundación en 1917, la entidad es hoy la institución financiera con más oficinas físicas en la provincia de Salamanca -representando el 30% del total-, y la única que mantiene presencia física en municipios de menos de 2.000 habitantes, donde otras entidades hace tiempo que cerraron sus puertas.

Esta presencia no es solo comercial, sino que es un compromiso social. En un contexto de lucha contra la despoblación en Castilla y León, Caja Rural de Salamanca es frecuentemente la única entidad financiera disponible para las personas que no encuentran en la banca digital la atención personalizada que necesitan.

En 2025, la entidad destinó más de 3 millones de euros a su Fondo de Educación y Promoción, con el que suscribe convenios y apoya a cientos de asociaciones, fundaciones y cooperativas en los ámbitos cultural, deportivo, social y educativo de la región.

En línea con su compromiso con el desarrollo sostenible del territorio, Caja Rural de Salamanca consolidó en 2025 su Estrategia de Sostenibilidad, impulsando iniciativas que refuerzan su contribución ambiental, social y de buen gobierno. Durante el ejercicio, la entidad avanzó en la reducción de su huella operativa, promovió prácticas de eficiencia energética en su red de oficinas y amplió la financiación destinada a proyectos vinculados a la economía verde y el bienestar social. Estos avances reflejan la voluntad de la Caja de seguir actuando como un agente financiero comprometido con el progreso sostenible de Salamanca y su entorno.

Durante 2025, reforzó su compromiso con el empleo estable y la igualdad de oportunidades, incrementando su plantilla un 6% respecto al ejercicio anterior, hasta alcanzar los 195 profesionales. Este crecimiento vino acompañado de un aumento del 5,8% en el número de mujeres en la organización, consolidando una presencia femenina del 56% del total. Casi el 70% de las personas en puestos directivos son mujeres, y en la red de oficinas el 60% del personal que ocupan funciones de dirección también lo son. Estos avances reflejan la firme apuesta de la entidad por la igualdad de género, un compromiso que ha sido reconocido con el Distintivo de Igualdad en la Empresa (DIE), otorgado por el Ministerio de Igualdad.

Previsiones

Caja Rural de Salamanca afronta el segundo año de su Plan Estratégico 2025-2027 con la confianza que da el haber cumplido y superado los compromisos del primero. El plan, centrado en el crecimiento y en las personas, incorpora 7 nuevos gerentes especializados en Banca de Empresas, 4 nuevos gerentes en Banca Personal, 1 nuevo gerente de Negocios especializado en comercio y autónomos y apuesta por potenciar también los seguros y los meedios de pago, con especial foco en el segmento urbano y en el público joven.

La expansión geográfica continúa siendo un eje estratégico, con el objetivo de llegar a más clientes en las provincias de Salamanca, Ávila y Valladolid, y ofrecer un modelo de banca personal, cercano, comprometido con el territorio y capaz de adaptarse a las necesidades reales de cada persona. En línea con esta estrategia, la entidad prevé la apertura de nuevas oficinas en los próximos meses, reforzando así su presencia en el territorio y su vocación de estar cada vez más cerca de sus clientes.

Punto de inflexión

    El ejercicio 2025 representó un punto de inflexión en la nueva etapa de José Ignacio Juez Marín al frente de la Dirección General de Caja Rural de Salamanca, cargo que asumió en mayo. Su llegada coincide con un año en el que la entidad ha demostrado una capacidad de avance notable, alcanzando un volumen de negocio histórico de 2.616 millones de euros y superando con claridad las previsiones marcadas para el primer año del Plan Estratégico 2025-27. Este desempeño no sólo evidencia un rumbo bien definido, sino también un liderazgo capaz de transformar la planificación en logros tangibles, apoyado en una gestión prudente, orientada al crecimiento y fuertemente ligada a las necesidades del territorio.

    Desde su incorporación, Juez Marín ha reforzado la coordinación interna y el enfoque estratégico de la caja, impulsando un crecimiento equilibrado en todas las áreas esenciales del negocio, acompañado de una solvencia sobresaliente y una sólida capacidad para generar valor. Su visión combina exigencia y cercanía, situando a las personas en el eje de la actividad y promoviendo una banca útil, accesible y comprometida con las provincias de Salamanca, Ávila y Valladolid.

    Castilla y León Económica

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