La Fundación Caja de Burgos celebró este jueves su centenario con una gala en la que reunió a alrededor de 1.300 personas. Así, Ginés Clemente, su presidente, que finaliza ya su mandato al frente de la institución, señaló en su intervención en el evento que el tiempo “no se mide por años transcurridos, sino por lo que hemos sido capaces de hacer y construir juntos. Eso es lo que realmente permanece”. Además apuntó que el futuro “depende sólo de nosotros, que estamos obligados a entregar un mundo mejor que el que hemos recibido”.

Por su parte, Rafael Barbero, director general de la Fundación, recordó que la entidad está comprometida con ámbitos “que son esenciales para el presente y para el futuro, como la cultura, la educación, el emprendimiento, el medio ambiente, la salud física y mental y la acción social» con el objetivo de “seguir siendo útiles».
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