Para Galván Lobo, la tecnología es un valor esencial para mejorar la salud bucodental de sus pacientes. Fundada en 1993, esta clínica vallisoletana mantiene una firme apuesta por estar siempre a la vanguardia mediante la incorporación de los sistemas más avanzados en su sector, con una inversión media anual en este ámbito que está por encima los 30.000 euros, “llegando a superar los 100.000 euros en algún ejercicio”. Así, recientemente ha implantado Modjaw, un software de última generación que registra los movimientos de la mandíbula y los contactos entre los dientes en tiempo real.
“La tecnología de registro del movimiento mandibular mediante un dispositivo como es Modjaw nos abre la puerta a la odontología 4D, es decir, a dotar de movimiento a una imagen 3D. En este caso recogemos con precisión el movimiento de la mandíbula, es decir, de la boca y cómo contactan los dientes. Lo más importante es que de una forma sencilla podemos evaluar no sólo cómo el paciente abre y cierra la boca, sino también valorar movimientos funcionales que realiza cuando mastica, habla o traga. En definitiva, facilita explorar nuevos horizontes para entender lo que le está ocurriendo, depurando y afinando más nuestro diagnóstico para poder hacer una planificación más precisa de los posibles tratamientos y ejecutarlos con una mayor tasa de fiabilidad”, explican los doctores Guillermo Galván y Pilar Lobo, propietarios de la clínica que ofrece todos los servicios relacionados con la odontología y la cirugía oral y maxilofacial y que atiende urgencias, tanto en el Hospital Recoletas Campo Grande como en sus centros de la Acera Recoletos y de la calle Gamazo en Valladolid.
A su juicio, el factor humano sigue siendo el valor diferencial de su servicio, con profesionales altamente cualificados y en continua formación que procuran a los pacientes un alto estándar de calidad diagnóstica y terapéutica al disponer de las últimas tecnologías digitales “lo que nos posiciona a un alto nivel y como referentes en el plano nacional e internacional. Unir nuestros conocimientos científicos, nuestra experiencia clínica y el uso de tecnología digital, incluso incorporar a muchos procesos la ayuda de la Inteligencia Artificial, nos permite ofrecer una odontología más precisa, predecible, cómoda e integrativa”.
Formación
Según destacan, el sector avanza a pasos agigantados, lo que obliga a estar constantemente actualizándose en lo personal con programas de formación continuada muy exigentes e incorporando tecnología puntera. “Este avance nos conduce a una odontología más precisa y eficaz, lo que supone una mejor asistencia. También se acortan los tiempos de tratamiento tanto en citas como en horas haciendo que la experiencia de nuestros pacientes sea más agradable y con una sensación más placentera”, apuntan.
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