El Patronato de Fundación Caja de Burgos acordó este viernes nombrar a Ginés Clemente presidente de Honor de la institución, en reconocimiento a su trayectoria y a su contribución al fortalecimiento y consolidación de la Fundación durante los casi diez años en los que ha ejercido la Presidencia.
Clemente asumió la Presidencia de la entidad en octubre de 2016, pocos años después de que la entidad culminara su transformación en fundación bancaria. Durante este período, la Fundación ha consolidado su posición como institución independiente, reforzando su capacidad económica y patrimonial, ampliando su actividad y desarrollando un proyecto propio con una creciente capacidad para generar impacto social, cultural y económico en Burgos y Castilla y León.
Durante estos años, la Fundación ha reforzado de manera significativa su capacidad económica y patrimonial, al tiempo que ha ampliado su actividad y su presencia en el territorio. La inversión anual de la entidad ha pasado de alrededor de 14 millones de euros a cerca de 18 millones, mientras que sus activos han crecido de 174 a 254 millones de euros. La organización ha incrementado también de forma notable su equipo profesional y su capacidad de ejecución, hasta superar los 200 profesionales y desarrollar su actividad a través de una amplia red de centros y programas.
Nuevos espacios
Este crecimiento se ha traducido también en la puesta en marcha y ampliación de nuevos espacios desde los que la Fundación desarrolla su actividad. Entre ellos se encuentran Nexo, centro dedicado al emprendimiento y el desarrollo empresarial; la ampliación de la residencia Cordia, que ha permitido reforzar la atención y los servicios dirigidos a las personas mayores; y Casa de las Cadenas, en Miranda de Ebro, concebida como un nuevo espacio para impulsar iniciativas vinculadas al desarrollo social, económico y ambiental del territorio.
En paralelo, la Fundación ha ampliado y consolidado su actuación en ámbitos como la cultura, la educación, la asistencia y solidaridad, la salud y el bienestar, el emprendimiento y el medio ambiente, con una apuesta creciente por la innovación, el conocimiento y la colaboración con empresas, instituciones y entidades sociales.
Su etapa al frente de la institución ha estado marcada asimismo por una evolución hacia un modelo de gestión más estratégico, orientado a anticiparse a los retos del entorno, impulsar nuevas iniciativas y fortalecer las alianzas con otros agentes. En este contexto, la Fundación ha reforzado su apuesta por el emprendimiento, la innovación, el desarrollo empresarial y la cultura como palancas de progreso, junto con programas dirigidos a mejorar las oportunidades de las personas y favorecer la cohesión social.
Consolidación
Rafael Barbero Martín, actual presidente de Fundación Caja de Burgos, destacó el papel desempeñado por Clemente durante estos años y subrayó que su Presidencia ha contribuido a consolidar una institución “con una visión de largo recorrido, una sólida posición patrimonial y una creciente capacidad para transformar y generar impacto”.
Por su parte, Clemente agradeció al Patronato el reconocimiento y señaló “presidir Fundación Caja de Burgos ha sido un privilegio y, sobre todo, una responsabilidad que he tratado de ejercer desde el compromiso con Burgos y con el proyecto de una institución que debe seguir siendo útil a la sociedad”. Además, añadió: “el balance de estos años es, sobre todo, el resultado del trabajo de muchas personas: patronos, dirección y, especialmente, el conjunto de profesionales que hacen posible cada día la actividad de la Fundación”.
La concesión de esta Presidencia de Honor se produce en el marco del centenario de Fundación Caja de Burgos, un momento especialmente significativo para reconocer a quienes han contribuido a construir la institución que hoy afronta una nueva etapa, con el objetivo de seguir ampliando su impacto y generando oportunidades para las personas y el territorio.
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