«Las claves del posicionamiento del Grupo Limcasa se apoyan en una forma de trabajar basada en la cercanía y el conocimiento real de cada cliente, lo que nos permite ofrecer soluciones verdaderamente personalizadas y ajustadas a cada necesidad. Esta proximidad se complementa con una alta capacidad de adaptación, fundamental en un sector en constante evolución, donde cada proyecto requiere flexibilidad y respuesta ágil. A ello se suma un firme compromiso con la calidad, entendido no sólo como un resultado final, sino como un proceso continuo de mejora en todos los niveles de la organización. La inversión constante en personas y en tecnología refuerza este enfoque, permitiendo optimizar los servicios, mejorar las condiciones de trabajo y garantizar una mayor eficiencia operativa”. Son palabras de Diego García Hernández (Salamanca, 1978), director general de Grupo Limcasa, que forma parte de la segunda generación al frente del negocio de esta empresa familiar salmantina y que explica así la receta del éxito.
Con una sólida experiencia en gestión empresarial y en el sector servicios, Diego, diplomado en Ciencias Empresariales por la Universidad de Salamanca, ha liderado el proceso de crecimiento, diversificación y modernización de la compañía en los últimos años. Bajo su dirección, el grupo ha reforzado su posicionamiento, apostando por la innovación, la sostenibilidad y el desarrollo de nuevos servicios.
Equipos comprometidos
“Nuestro modelo de gestión se basa en la cercanía, la responsabilidad y la confianza en las personas. Apostamos por equipos comprometidos, una organización flexible y una orientación clara a resultados, sin perder nunca el componente humano que define nuestra forma de trabajar”, resume el empresario.
Grupo Limcasa es una empresa de origen salmantino con más de 40 años de trayectoria en el sector de los servicios. En 2025, la compañía alcanzó una facturación de 38,9 millones y cuenta con una plantilla media de 1.885 profesionales, de los cuales 1.359 trabajan en Castilla y León, donde concentra gran parte de su actividad. El principal ejecutivo de esta empresa familiar enfatiza el compromiso del grupo con “el empleo estable, la inclusión social y la contratación local”. De cara a 2026, los responsables del Grupo Limcasa prevén mantener una senda de crecimiento sostenido, basada en la consolidación de su actividad y en el desarrollo de nuevas líneas de negocio, “siempre desde una perspectiva prudente y sostenible”.
Uno de los proyectos clave para este año es la consolidación del proceso de digitalización del grupo. “Estamos desarrollando herramientas que nos permitan mejorar la gestión de los servicios, optimizar la comunicación con clientes y reforzar la trazabilidad operativa. Paralelamente, continuaremos avanzando en sostenibilidad mediante la incorporación de tecnologías más eficientes y la reducción de nuestra huella ambiental”, detalla el director general de la firma salmantina.
4 pilares en su plan estratégico
El plan estratégico del Grupo Limcasa se apoya en 4 pilares: crecimiento sostenible y diversificación, innovación tecnológica y digitalización, compromiso social e inclusión, y eficiencia operativa y excelencia en el servicio “El objetivo es seguir consolidándonos como una empresa referente en servicios integrales, aportando valor tanto a clientes como a la sociedad”, afirma su director general.
Grupo Limcasa se constituyó como una compañía especializada en limpieza profesional y, con el paso del tiempo, ha evolucionado hacia un modelo integral de facility services. En la actualidad ofrece una amplia gama de servicios que incluyen mantenimiento, jardinería, lavandería industrial, servicios auxiliares, restauración y hostelería, consultoría y gestión empresarial y el ámbito sociosanitario, consolidándose como un grupo multiservicios con una visión global. Además, a través de sus iniciativas sociales, impulsa proyectos de inserción laboral y empleo inclusivo.
Servicios integrales en transformación
El director general del Grupo Limcasa detalla que el sector de los servicios integrales se encuentra “en plena transformación, impulsado por la digitalización, la sostenibilidad y la profesionalización. Cada vez se demandan soluciones más completas y eficientes, donde la gestión de personas y la calidad del servicio marcan la diferencia».
Entre los principales retos que, a su juicio, hay que abordar para dinamizar el tejido empresarial de Castilla y León, destacan “la despoblación, la falta de relevo generacional y la necesidad de atraer talento. También es clave impulsar la innovación y facilitar el crecimiento de las empresas en entornos rurales. Por último, la mejora de las infraestructuras y la conectividad sigue siendo un aspecto fundamental para garantizar la cohesión territorial y facilitar el desarrollo equilibrado de la actividad económica en toda la región”, precisa.
Territorio seguro y estable
Como aspectos positivos, subraya que Castilla y León es una comunidad autónoma que ofrece “estabilidad y seguridad, factores clave para la inversión y la planificación a largo plazo, especialmente en contextos económicos cambiantes. A ello se suman unos costes operativos competitivos, que permiten a las empresas desarrollar su actividad de forma eficiente sin renunciar a la calidad. Este equilibrio se ve reforzado por una elevada calidad de vida, que no solo favorece el arraigo, sino que también se convierte en un elemento diferencial para atraer talento. Además, Castilla y León cuenta con un tejido empresarial comprometido y resiliente, con una fuerte cultura de trabajo y colaboración. Todo ello se complementa con un notable potencial en sectores estratégicos como los servicios, el ámbito agroalimentario y el turismo, que continúan generando oportunidades de crecimiento y desarrollo en la región”.
El director general del Grupo Limcasa recuerda como uno de los momentos más difíciles de su trayectoria profesional la gestión de la pandemia, “que obligó a adaptar rápidamente los servicios, reorganizar equipos y garantizar la seguridad de trabajadores y clientes en un contexto de gran incertidumbre”.
En el extremo opuesto, “el crecimiento del grupo y la consolidación de proyectos sociales como la integración laboral de personas con discapacidad han sido especialmente satisfactorios, al combinar desarrollo empresarial con impacto social”.
Más información en el número de julio de la revista Castilla y León Económica