Los ingenieros de Automatización y de Desarrollo de Software son los perfiles más requeridos y mejor retribuidos en automoción en 2026, con un sueldo que en regiones como País Vasco puede alcanzar, incluso superar, los 51.000 euros brutos anuales, según la Guía Salarial de Adecco.
Tras ellos, existen diferentes profesionales cuyas remuneraciones medias pueden alcanzar los 45.900 euros, dependiendo de la región, cuando tienen experiencia demostrada y que son figuras con alta demanda en el sector, como jefes de Ventas, mecatrónicos y jefes de taller.
Conductores con licencia C, mecánicos, especialistas mecanizados y asesores comerciales se sitúan entre los 43.800 y los 41.800 euros anuales brutos. Y, por último, operarios de producción pueden percibir hasta 33.000 euros anuales, mientras que los recambistas pueden cobrar 32.600 euros al año en zonas como País Vasco, Castilla y León o Andalucía.
Procesos más complejos
De cara a futuro, el sector avanza hacia procesos más complejos. Las plantas incorporan automatización y sistemas de control digital y conviven líneas adaptadas a versiones térmicas y eléctricas. Este cambio exige personal técnico que maneje equipos avanzados, ajuste procesos y asegure estabilidad en cada fase de producción.
En materia de gestión de talento, el sector tiene 4 focos principales a atender en este 2026: adaptar la producción a un entorno de transición tecnológica, asegurar componentes críticos para evitar paradas, reforzar competencias en electrificación y software y dar respuesta a una demanda comercial en transformación.
Elena Riber, directora de Adecco Automoción, explica que la transformación técnica del sector “tiene un impacto directo en la gestión del talento. La demanda de perfiles especializados en mecatrónica, electrónica y software crece con rapidez, mientras que la oferta disponible avanza más despacio. Esto incrementa la dificultad para cubrir puestos críticos en mantenimiento, robotización o sistemas de alta tensión y obliga a reforzar la formación interna para adaptar a los equipos a procesos que cambian con frecuencia. La polivalencia operativa adquiere un valor central: se buscan profesionales capaces de aprender nuevas tareas, rotar entre puestos y trabajar con maquinaria digitalizada”.
Castilla y León Económica