La última foto que hicimos decía Corazón de león. Y la canción de fondo, Heart.
Iván era un empresario de coraje, valiente, luchador y un gran trabajador. Honraba los valores de la empresa familiar, la suya y la de todas. Pero -antes- era persona, y de las grandes, con un corazón que no le cabía en el pecho.
Sus padres, su faro. Su Dehesa de los Canónigos, el legado. Su vino, su obra. Su familia, su tesoro. Sus amigos, su fuente. Su sonrisa, el superpoder de su liderazgo.
Algo de consuelo, Belén no estará nunca sola. Pero no hay consuelo.
Un poco más de consuelo, aquel homenaje que te inventaste para tus padres, en la asociación de EFCL; precioso, en vida, cuando se tienen que hacer las cosas bonitas. Pero no hay consuelo.
Y más consuelo, tus viñas, que te recordarán siempre. Pero no hay consuelo.
Y Carlota. Pero no hay consuelo.
Lo diste todo, lo dimos todo. DEP querido Iván Dehesa.
Una persona excepcional ,hospitalario generoso con valores ,como toda la familia
Un abrazo muy grande