Los consejeros de la Junta de Castilla y León y sus 2 vicepresidentes, Carlos Pollán e Isabel Blanco Llamas, optaron por la fórmula del juramento frente a la de promesa en la ceremonia de toma de posesión de sus cargos, celebrada este lunes en el patio del Palacio de la Asunción, sede de la Presidencia de la Junta.
El acto estuvo encabezado por Alfonso Fernández Mañueco, presidente de la Junta, quien agradeció su labor a los miembros que desde hoy ya no forman parte del Ejecutivo. Tras la toma de posesión de los 11 miembros del Ejecutivo autonómico tuvo lugar el primer Consejo de Gobierno de esta nueva etapa, que surge el pacto rubricado entre PP y Vox para gobernar en la comunidad autónoma.
Estabilidad, progreso y futuro
Fernández Mañueco destacó que el nuevo Gobierno será, por encima de todo, un instrumento que aporte estabilidad, progreso y futuro a las personas de la comunidad autónoma y señaló que, aunque estará integrado por personas de 2 fuerzas políticas distintas, trabajará como un equipo compacto.
Asimismo, afirmó que todos los miembros que integran el Gobierno de Castilla y León son, ante todo, servidores públicos obligados a “actuar siempre con rigor, ejemplaridad, sentido común y vocación de mejora”. Por ello, trasladó a los nuevos vicepresidentes y consejeros la necesidad de afrontar esta nueva etapa con total compromiso, entrega absoluta a los castellanos y leoneses, y una atención continua a las nueve provincias de la región.
Programa consensuado
La acción de Gobierno se sustentará en un programa consensuado que constituye un proyecto de futuro para Castilla y León durante los próximos 4 años. Como indicó el presidente de la Junta, “este acuerdo supone un contrato con los ciudadanos y, por ello, ha reclamado a todos los integrantes del Ejecutivo autonómico diligencia, gestión eficaz y transparencia para cumplir los compromisos adquiridos”.
Por otro lado, insistió en que la labor de los consejeros debe desarrollarse a pie de calle, en contacto permanente con el territorio y con los problemas reales de las personas.
Finalmente, Fernández Mañueco señaló que el nuevo Gobierno tiene por delante el reto de seguir transformando Castilla y León, impulsar el crecimiento económico, el empleo y la prosperidad social, afianzar unos servicios públicos de calidad y avanzar hacia una comunidad autónoma más moderna y con más oportunidades para todos, y deseó a los nuevos miembros del Ejecutivo mucho éxito y acierto para mejorar la vida de los castellanos y leoneses.
Vicepresidentes
El primero en jurar su cargo fue Carlos Pollán, vicepresidente y consejero de Desregulación, Familia y Ayudas Sociales, nueva incorporación en el Gobierno por parte de Vox, tras el que asumió su nuevo cargo Isabel Blanco Llamas, vicepresidencia segunda, sin cartera pero con competencias en asuntos como Vivienda e Igualdad de Oportunidades.
Consejeros
Tras los 2 vicepresidentes fue el turno de Luis Miguel González Gago, consejero de la Presidencia, quien asume así su segundo mandato en el cargo. Tras él juró su cargo Carlos Fernández Carriedo, consejero de Economía y Hacienda, quien lleva con esta cartera desde 2019 y que asume también la Portavocía del Gobierno.
Juan Carlos Suárez-Quiñones fue el quinto en tomar posesión, que cambia de cartera y asume ahora Industria, Universidades, Empleo y Comercio; al igual que María González Corral, quien pasa a Medio Ambiente y Energía.
Una de las 2 caras nuevas que el PP incorpora al Gobierno es Cristina Sanchidrián, quien asume Movilidad, Transformación Digital e Inteligencia Artificial.
Tras ella fue el turno del nuevo consejero de Vox, Joaquín Antonio Pino, que asume Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural y Política Ambiental; y después juró Alejandro Vázquez, consejero de Sanidad y Bienestar Social, quien repite por segundo mandato consecutivo.
La otra cara nueva del PP es María Pardo Álvarez, consejera de Educación, que juró en décimo lugar, tras la que tomó posesión otra incorporación de Vox, José Alberto Díaz Pico, consejero de Cultura, Turismo y Deporte.
Castilla y León Económica / Europa Press