El mercado del arrendamiento residencial en Castilla y León registra una tendencia de crecimiento en los niveles de impago, según el informe Situación de la Morosidad en el Alquiler en España en 2025, elaborado por el Observatorio del Alquiler, impulsado por la Fundación Alquiler Seguro. Este documento revela que la comunidad autónoma ha cerrado el ejercicio con una deuda media de 4.411,6 euros, una cifra que refleja la consolidación de la tendencia alcista en la región. Si se pone en relación esta cuantía con el precio medio del alquiler en la comunidad autónoma durante 2025, la deuda en el territorio castellano y leonés equivaldría a exactamente 6 meses de impago.
En cuanto a las cuantías absolutas, se observa una jerarquía encabezada por la provincia de Valladolid, que se consolida como el principal foco de impago en la región con una morosidad media de 5.050,4 euros. Le siguen en el rango de los 4.400 a 4.800 euros Salamanca (4.817,5), León (4.631,8), Burgos (4.418,1) y Segovia (4.402,7). En un nivel inferior se sitúa Palencia con una media de 3.879,8 euros, mientras que las provincias con los niveles de impago más bajos son Ávila (2.942,3), Soria (2.867,6) y Zamora (2.832,8).
El análisis territorial de 2025 confirma que la cuantía de la deuda está directamente relacionada con las rentas de alquiler y el dinamismo económico de cada zona. En este sentido, el esfuerzo financiero que los inquilinos deben destinar al pago de las mensualidades de alquiler ha alcanzado límites críticos en todo el territorio nacional, situándose en una media del 34% de sus ingresos mensuales. Esta situación provoca que cualquier imprevisto económico pueda derivar, en algunos casos, en una falta de pago sostenido en el tiempo, transformando retrasos puntuales en deudas de larga duración.
Crecimiento interanual
Respecto a la evolución de la morosidad, el análisis de la variación porcentual revela un crecimiento significativo con respecto al ejercicio anterior en el conjunto de la comunidad autónoma. Si en el período de 2023 a 2024, Castilla y León registraba un incremento moderado del 2,3%, los datos de 2025 muestran que la variación interanual ha escalado hasta el 10,1%. Esta tendencia al alza se manifiesta de forma desigual entre las provincias, destacando especialmente el caso de Ávila, que lidera el crecimiento regional con un incremento del 16,4% en su tasa interanual.
A esta provincia le siguen con repuntes destacados Palencia (13,8%), Segovia(13,2%), Soria (11,3%), Burgos (11,1%), Léon (10,8%) y Valladolid (10,3%),todas ellas con crecimientos superiores al diez por ciento. En un rango inferior se sitúa Zamora, con una variación del 8,4%, y Salamanca, que registra el crecimiento más contenido de la región con un 3,2%. En el caso salmantino, este comportamiento se explica por su naturaleza de ciudad universitaria y un perfil de arrendatario cuyas rentas suelen estar garantizadas por los progenitores, actuando como red de seguridad financiera.
Estos datos confirman que el crecimiento de la morosidad en Castilla y León ha seguido la inercia del indicador nacional, el cual ha experimentado un aumento del 16,5% en 2025 frente al 4,2% del año anterior.
Castilla y León Económica