Con un equipo de 800 profesionales, Tvitec System Glass cerró 2025 con una facturación de 225 millones de euros, un 12,5% más que el año anterior, y con una cartera de obras de 250 millones y un ebitda cercano al 25%, unas cifras que reflejan “la fortaleza de nuestro modelo como referentes en vidrio de altas prestaciones, plano y curvo, para la edificación, especialmente en el ámbito de la arquitectura singular”, según detalla Javier Prado Ovalle, fundador y CEO de esta compañía leonesa y un apasionado del vidrio, sector al que ha dedicado toda su trayectoria profesional, desde que, de muy joven, empezó a trabajar en la cristalería de su padre en Ponferrada (León).
El origen berciano de Prado Ovalle (Camponaraya -León-, 1956) explica la apuesta personal de este empresario por León, donde se ubican su sede central y 4 de las 11 plantas de producción que la compañía posee en España, Portugal y Brasil. Al margen de algunas desventajas competitivas, sobre todo en el ámbito logístico para una empresa que exporta a todo el mundo, en esta decisión prima el arraigo y el interés por generar empleo, riqueza y bienestar social en esta comarca, “con el objetivo de que la gente, sobre todos los jóvenes, puedan tener un proyecto de vida y profesional en su tierra sin tener que emprender el éxodo a otros territorios”, subraya el fundador y CEO de la compañía.
Nuevas instalaciones
También allí es donde construye uno de sus proyectos más ambiciosos: Tvitec Float Glass, cuyas obras se iniciarán en 2027 para entrar en funcionamiento en 2029. Cubillos del Sil (León) acogerá estas nuevas instalaciones que, con una inversión de 185 millones, integra la fabricación y transformación de vidrio. Con una capacidad de producción de 850 toneladas diarias, dará empleo a 250 trabajadores.
“Contará con un equipamiento de vanguardia, en lo tecnológico y en lo medioambiental. Podrá combinar a través de la oxicombustión el consumo de gas natural y, en un futuro, de hidrógeno verde, lo que reduce las emisiones de CO2”, explica Prado Ovalle, que detalla que más del 80% de la producción de la nueva planta -que ocupará una superficie total de 150.000 metros cuadrados- irá a los centros de procesamiento de Tvitec. La nueva fábrica aspira a ser la instalación de producción de vidrio más eficiente del sur de Europa. Gracias a su tecnología y al uso intensivo de vidrio reciclado (calcín), tendrá la menor huella de carbono por tonelada producida del continente, anticipándose así a las directivas de emisiones de la UE para 2030.
Además, el proyecto permite a Tvitec alcanzar la integración vertical completa al controlar el 100% de la cadena de valor -desde la arena de sílice hasta el producto final-, eliminar la dependencia de terceros y capturar la totalidad del margen industrial de sus productos, que se exportan a más de 50 países de los cinco continentes. “Nuestros acristalamientos dobles y triples con capas selectivas inteligentes y de control solar, vidrios templados y laminados de seguridad y acústicos, así como serigrafiados, viajan cada año a los proyectos de construcción más sobresalientes y sostenibles a nivel internacional”, destaca el fundador y CEO de la empresa berciana.
Fábricas interconectadas
Con un total de 350.000 metros cuadrados, las fábricas de Tvitec, ubicadas en León, Barcelona, Lérida, Alicante, Sevilla y Las Palmas de Gran Canaria, en España, así como Oporto (Portugal) y Sao Paulo (Brasil), se cuentan entre las más automatizadas del mundo, con procesos digitalizados e integrados. Todas las plantas están interconectadas, lo que permite la captación de datos en tiempo real para la toma inmediata de decisiones que optimizan recursos y tiempos de reacción.
“La automatización, la digitalización y la adopción de la tecnología industrial más avanzada son ejes estratégicos de nuestra inversión, ya que impactan en capacidad productiva, calidad y sostenibilidad”, apunta Prado Ovalle.
En la Sagrada Familia
Las soluciones de vidrio de altas prestaciones de Tvitec están presentes en más de 3.000 proyectos icónicos en todo el mundo, como la sede de Hyunday en Russelheim (Alemania), las Torres Colón en Madrid, el edificio Hil House Montecito en California (EE UU), RH Paris Gallery en Francia, One Vanderbilt de Nueva York (EE UU), el Goldman Sachs Campus de Dallas (EE UU) y Louis Vouitton Maison de Seúl (Corea de Sur), entre otros ejemplos. Su actividad se reparte entre el mercado internacional, que representa el 60%, y el nacional, con el 40% restante.
“Hay proyectos que trascienden el tiempo, obras que no se miden en plazos de entrega, sino en generaciones”, se entusiasma Javier Prado Ovalle al referirse a la participación de la compañía, a través de su filial Cricursa -integrada en el grupo en 2022 y especializada en vidrio curvo- en la culminación de la Torre de Jesucristo de la Sagrada Familia de Barcelona, que cuenta con 172,5 metros de altura. Para este proyecto, la empresa fabricó piezas de vidrio curvado con triple laminado.
“Es una combinación de tecnología avanzada y artesanía que permite que la luz y el simbolismo atraviesen el vértice más alto del templo, que será la iglesia de mayor alzada del mundo”, añade el fundador y CEO de Tvitec, quien explica que los brazos de la cruz se convertirán en un mirador sobre Barcelona: “allí el vidrio no sólo protege del viento y la intemperie, sino que invita a contemplar la ciudad desde una cúspide incomparable con transparencia y seguridad”.
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