Augusto Cobos, director del Instituto para la Competitividad Empresarial de Castilla y León (ICECYL), destacó este jueves que el Plan de Sostenibilidad Empresarial 2025-27 de Castilla y León ejecuta ya el 76% de las medidas desde su puesta en marcha hace 18 meses, en la clausura del V Foro Sostenibilidad y Economía Circular en Castilla y León, que cuenta con el patrocinio de Unicaja y la colaboración del ICECYL, el Consejo Económico y Social de Castilla y León (Cescyl), Dos Grados, H2CyL, Iberdrola, Mahou San Miguel, Michelin y Fundación Centro Nacional del Vidrio.
Además, avanzó la implementación próximamente de una nueva actuación, dirigida a medianas empresas y midcaps, “para que puedan desarrollar su plan ESG mediante la subvención de parte del coste de consultoría y de la elaboración de informes obligatorios, y de esta forma servir como elemento tractor para el resto de las compañías de la región”.
Plan ESG
En esta línea, recordó algunas de las principales acciones realizadas hasta la fecha por ICECYL, como el programa Plan ESG destinado a fomentar la integración de criterios ambientales, sociales y de gobierno corporativo en pymes y autónomos de la región. “A través de esta iniciativa, se seleccionaron 76 empresas para recibir, de forma gratuita, un servicio integral de acompañamiento que incluye el análisis de su situación, la elaboración de un plan individual de sostenibilidad, formación personalizada y asesoramiento”, señaló.
En este contexto, se han apoyado también 280 proyectos vinculados a este ámbito mediante las líneas de I+D, innovación e instrumentos financieros de ICECYL. “En conjunto, representan una inversión aprobada de 176,8 millones de euros, para la que se ha otorgado financiación pública por importe de 77,9 millones”, detalló Cobos.
En la inauguración del evento, Manuel Rubio, director territorial Noroeste de Unicaja, explicó que la sostenibilidad ha dejado de ser, “desde hace tiempo, un elemento accesorio para convertirse en un factor estratégico de primer orden. Hoy forma parte de la manera en que las organizaciones toman decisiones, gestionan riesgos, atraen inversión, desarrollan nuevos proyectos y construyen relaciones de confianza con sus grupos de interés”. Asimismo, añadió: “nos encontramos ante una transformación profunda que exige adaptación, visión a largo plazo e inversión, pero que al mismo tiempo abre importantes oportunidades para innovar, ganar competitividad y generar valor. La transición hacia modelos productivos más sostenibles no es ya una opción de futuro, sino una realidad que está redefiniendo la actividad económica en todos los sectores”.
Fortaleza industrial
A su juicio, Castilla y León ocupa una posición especialmente relevante debido a su fortaleza industrial, el dinamismo de su sector agroalimentario, el impulso de las energías renovables y su vinculación histórica con una gestión eficiente de los recursos naturales. Precisamente, indicó que las empresas tienen un papel protagonista en este proceso, al tiempo que puso el acento en que la sostenibilidad está promovierndo la aparición de nuevos mercados, actividades y modelos de negocio.
En su discurso comentó que desde Unicaja entienden que esta transformación sólo podrá materializarse si los negocios, especialmente los pequeños y medianos, cuentan con el acompañamiento y los recursos necesarios para afrontar sus procesos de adaptación e inversión. “Por ello, apoyar al tejido productivo forma parte esencial de nuestra razón de ser y constituye una de las prioridades de nuestra actividad. Nuestro compromiso pasa por facilitar el acceso a la financiación, impulsar proyectos que favorezcan la competitividad y acompañar iniciativas empresariales capaces de generar crecimiento sostenible y riqueza en los territorios donde estamos presentes. Esta visión se refleja también en nuestro Plan Estratégico 2025-27”, insistió Rubio, quien recordó que mantiene su compromiso de avanzar hacia la neutralidad climática en 2050 y de acompañar a empresas y particulares en sus procesos de descarbonización.
Por su parte, el presidente del Cescyl aseguró que en 2026 la circularidad ya no se considera una agenda ambiental: “la economía circular es competitividad industrial, resiliencia y autonomía estratégica. Quien controla el suministro de materiales, puede planificar y gestionar su utilización en los distintos sectores económico productivos. Quien depende de importaciones que no siempre están garantizadas, introduce incertidumbre en sus previsiones empresariales”.
Ley sobre Economía Circular
Según avanzó, la Comisión Europea ha previsto la aprobación de una Ley sobre Economía Circular para finales de 2026, cuando en la UE recircula sólo el 12% de los materiales consumidos, mientras que el 88% restante se extrae, se usa una sola vez y se descarta. “Son 14 toneladas de materiales al año per cápita», resaltó. No obstante, incidió en que el Parlamento Europeo calcula que las empresas europeas estarían en condiciones de ahorrar hasta 600.000 millones de euros al año aplicando modelos circulares. «La transición completa se estima en un beneficio neto de 1,8 billones de euros para Europa en 2030 y en torno a 700.000 empleos nuevos”, señaló.
Además, dio algunas pautas a las empresas para potenciar la circularidad, como son el impulso del ecodiseño, la sustitución de materiales, la recopilación de datos sobre la circularidad y una mayor vinculación del cliente. “Castilla y León cuenta con una Estrategia de Economía Circular de Castilla y León, aprobada mediante Acuerdo 115/2021, de 14 de octubre, de la Junta, y un Plan de Acción para 2024-26 con un presupuesto de 237 millones de euros”, precisó Cabero, quien afirmó que a nivel estatal el Gobierno moviliza cerca de 1.900 millones de euros con más de 100 medidas hasta 2030 a través de la Estrategia Española de Economía Circular, España Circular 2030 y Planes de Acción, como el II Plan de Acción de Economía Circular 2024-26.
Mercados emergentes
El encuentro contó con 2 mesas redondas moderadas por Alberto Cagigas, director de Castilla y León Económica. En la primera, bajo el título Mercados emergentes en sostenibilidad, tomaron parte Luis Palacios, CEO de Dos Grados; Carmen Martínez, directora de Proyectos de H2CyL; y Nicolás Antón, responsable territorial de Iberdrola Renovables en Castilla y León.
Palacios aseveró que los grandes retos que su empresa tiene por delante pasan por la conexión de nodos y la integración. En el apartado del almacenamiento, ha conseguido implementar el primer parque de baterías de la red portuguesa. “Las renovables son proyectos tecnológicamente menos complicados que una batería”, destaca el ejecutivo, que remarcó que su compañía es un inversor a largo plazo.
“En 4 años esperamos poder consolidar la parte de renovables, con el foco puesto en el almacenamiento, al tiempo que estaremos muy atentos a las nuevas tecnologías que puedan surgir más allá del litio. La meta es exportar nuestro modelo de inversión a otros segmentos”, expresó.
La directora de Proyectos de H2CyL recordó que la agrupación, que dispone de 73 socios e integra toda la cadena de valor del hidrógeno, promueve un ecosistema que permite desarrollar proyectos relacionados con el uso renovable de este combustible limpio. “A principios de año contábamos con más de 30 proyectos con 2.000 puestos de trabajo asociados”, aseguró. Entre ellos hizo hincapié en algunos como La Robla, de Reolum, “que es referente nacional y cuenta con inversiones del Banco Europeo”, o la planta de hidrógeno en Garray (Soria).
En este sentido, habló también del Valle del Hidrógeno, que se presentó en 2024, se aprobó en 2025 y nació en los grupos de trabajo de la asociación.
Por su parte, Antón señaló que para Iberdrola, Castilla y León es una región clave en toda su estrategia en el ámbito de la transición energética, “que es una forma de conseguir el desarrollo económico y social de la comunidad autónoma”. Tanto es así, que el impacto económico de la multinacional alcanza los 900 millones, con 380 millones invertidos en 2024 y 400 proveedores locales.
No en vano, describió varios de los proyectos instalados en este territorio, como los grandes complejos hidráulicos asociados tradicionalmente a saltos del Duero, “algunos clave para el sistema eléctrico, lo que es una ventaja competitiva pues permite integrar más renovables”, o los de hibridación en Burgos o, en esta misma provincia, el parque eólico con aerogeneradores que duplican en altura a la de la Catedral de la capital del Arlanzón.
Sostenibilidad
En la segunda mesa, titulada La Sostenibilidad en el núcleo de la estrategia, participaron Candela Aldao, manager de Sostenibilidad de Mahou San Miguel; y Julián Picapiedra, director de Relaciones Externas Castilla y León de Michelin España Portugal.
Para Aldao, su compañía lleva la sostenibilidad en su ADN, y en el último plan estratégico se convierte en una prioridad del modelo de negocio. “El reto está en transformar toda nuestra cadena de valor, en cómo desde el origen llevamos este concepto hasta el cliente”, puntualizó. En este marco, apuesta por cultivos dirigidos hacia la agricultura regenerativa, “un sistema de cultivo que trasciende a lo convencional y que creemos que es el futuro hacia donde tenemos que ir todos”.
La responsable de Sostenibilidad de Mahou San Miguel aludió también a la importancia de ayudar a sus clientes de hostelería para integrar la sostenibilidad en sus negocios. Para ello, impulsa diversas acciones de formación y sensibilización.
Picapiedra expresó que el objetivo de Michelin para 2050 establece que todos los productos que usa para la fabricación sean de origen renovable o sean reciclables. En la actualidad, se sitúa en el 31% de ejecución de este fin, “en algunos casos no se llega a ese porcentaje porque no han creado aún alternativas”.
Al respecto, apuntó que cualquier acción que desarrolla la empresa tiene que tocar alguno de los 3 ejes esenciales que se ha fijado, como son personas, planeta y beneficio. “Hay que trabajar para reducir emisiones pero también para hacer productos más eficientes y mejorar la calidad de nuestros trabajadores y de nuestro entorno, sin olvidar la importancia de mantener la competitividad para precisamente ser sostenibles”, precisó.
En la presentación de la jornada, el director de Castilla y León Económica destacó que es el quinto año consecutivo “que organizamos este foro, y lejos de agotar la temática, creo que cada edición aumenta el interés de las empresas y administraciones públicas al encontrarnos en plena transición energética, que está acelerando nuestra transformación económica, social y empresarial. De hecho, la transición sostenible se ha consolidado como uno de los grandes vectores de cambio para la economía y el tejido productivo”.
Según explicó, en la actualidad la gestión basada en la sostenibilidad se ha afianzado como un factor de resiliencia empresarial, una vía para aumentar la rentabilidad, una palanca de competitividad y una oportunidad de negocio real.
Castilla y León Económica