El Puerto de Vigo cerró 2025 con un tráfico total de más de 5,57 millones de toneladas, lo que afianza la senda creciente que ha registrado en los últimos años, sobre todo en los apartados de contenedores y ro-ro. En el caso de Castilla y León, el volumen de mercancía que se mueve por sus muelles con origen o llegada a nuestra región procede principalmente de sectores como automoción, agroalimentación, materiales de construcción y maquinaria, “debido en gran parte a su localización y a la gran variedad y alcance de destinos directos y feeder en tráficos ro-ro y en contenedor, además de su notable intermodalidad, lo que convierte a Vigo en un potencial aliado logístico favoreciendo la internacionalización de sus exportaciones y la agilidad de sus importaciones”, destacan los responsables de la Autoridad Portuaria de Vigo.
No en vano, su ubicación geoestratégica determina su vocación comercial atlántica y lo posiciona como una instalación portuaria de referencia en los tráficos con América (EE UU, Canadá, Costa Rica, Ecuador, Brasil, Argentina o Chile, entre otros), sur y norte de África (Marruecos, Sudáfrica, Argelia, Mozambique o Namibia), norte de Europa (Francia, Bélgica y Reino Unido, entre otros) y el Mediterráneo (Turquía e Italia). Para aumentar su intermodalidad con Castilla y León, el norte de Portugal y el centro peninsular, finalizó recientemente la conexión con el corredor ferroviario nacional de su plataforma logística Plisan, promovida por el propio puerto, el Consorcio de la Zona Franca de Vigo y la Xunta de Galicia, situada a tan sólo 35 kilómetros de la infraestructura portuaria y conectada a través de una vía de alta capacidad sin semáforos.
Versatilidad
La Plisan, que contó con una inversión de 33,4 millones de euros del puerto financiados casi en un 30% por los fondos Next Generation, se extiende sobre una superficie de cuatro millones de metros cuadrados y destaca por su alta conectividad y máxima intermodalidad. “Se trata de un espacio que brinda grandes ventajas a los empresarios, con todas las garantías jurídicas y la estabilidad que precisan. Lo que ofrece no lo ofrece ningún otro polígono industrial de Galicia: una gran versatilidad para favorecer el asentamiento de cualquier tipo de empresa, independientemente de su tamaño, conectividad por carretera y, tras esta nueva inversión, por ferrocarril”, asegura Carlos Botana, presidente de la Autoridad Portuaria de Vigo. El apartadero consta de 60.000 metros cuadrados de explanada ampliables dedicados a la carga y descarga de mercancías, desplegando tres vías electrificadas de acceso a la plataforma logística para trenes con convoyes de hasta 750 metros de longitud, con una playa de vías de 45.000 metros cuadrados con dos vías dedicadas a carga y descarga y otras tres para maniobras, reparaciones y la conexión con la red ferroviaria general que conecta Vigo y Monforte.
La nueva conectividad se sumará a la ya disponible por carretera, a través de la AP-9, la A-52 y la A-55, que facilitan el tránsito de mercancías con el resto de la Península Ibérica y de Europa. La habilitación de esta red ferroviaria contribuirá, además, a la reducción de gases de efecto invernadero que conlleva el tráfico viario y a posicionar a la plataforma como “un auténtico nodo de comunicación intermodal entre Castilla y León y el Puerto de Vigo, reforzando y multiplicando las oportunidades de negocio y los tráficos ya existentes”.
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