Schneider Electric, socio de Aeice, refuerza su posición ante el nuevo marco normativo

Es la mayor actualización del REBT desde 2002
Trabajadores de Schneider Electric
Schneider Electric tiene presencia activa en Castilla y León a través de su red de distribuidores certificados y su oferta de formación técnica dirigida a instaladores y proyectistas.

La inminente revisión del Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión (REBT), cuya publicación está prevista para 2026, supone el cambio normativo más relevante para el sector eléctrico español en más de 2 décadas.

Schneider Electric, socio del Clúster de Habitat Eficiente (Aeice), afronta este cambio normativo con su cartera de productos y servicios ya alineada con los nuevos requisitos, ofreciendo a instaladores, promotores y titulares de edificios las garantías técnicas necesarias para operar dentro de la legalidad desde el primer día de vigencia de la norma.

Cambios de obligado cumplimiento

La actualización del REBT, la más profunda desde la aprobación del reglamento vigente en 2002, introduce cambios de obligado cumplimiento que afectan tanto al diseño como a la ejecución, verificación y mantenimiento de las instalaciones eléctricas de baja tensión. El texto, actualmente en fase final tras el periodo de información pública europea, incorpora nuevas obligaciones que el sector deberá asumir con rapidez una vez entre en vigor.

Según explica Juan Alberto Pizarro, responsable de Normalización en Schneider Electric para España, la revisión del REBT “marca un antes y un después para el sector eléctrico en España. No se trata solo de elevar los niveles de seguridad, sino de adaptar las instalaciones a una realidad cada vez más electrificada, digital y descentralizada. En Schneider Electric llevamos años anticipándonos a este escenario, trabajando activamente en estandarización y desarrollando soluciones que ya cumplen con los requisitos que introduce la nueva normativa. Esto permite a instaladores, proyectistas y propietarios afrontar la transición con seguridad jurídica, rigor técnico y total confianza desde el primer día”.

Prohibición de interruptores diferenciales AC

Uno de los cambios de mayor impacto en términos de seguridad es la prohibición del uso de interruptores diferenciales tipo AC en instalaciones residenciales y terciarias. Aunque la norma contempla una moratoria de 2 años desde su publicación, la transición hacia dispositivos de tipo A o superior (capaces de detectar corrientes de defecto pulsantes y continuas, más frecuentes en entornos con electrónica de potencia, cargadores de vehículo eléctrico o instalaciones fotovoltaicas) deberá iniciarse de forma inmediata para evitar incumplimientos.

De igual relevancia resulta la obligatoriedad, sin excepción ni análisis de riesgos previo, de instalar protección contra sobretensiones temporales y transitorias en todas las nuevas instalaciones. Esta medida, recogida en la ITC-BT 23 revisada, responde a la necesidad de proteger tanto las instalaciones como los equipos conectados frente a fenómenos eléctricos que pueden comprometer su seguridad y vida útil. La compañía dispone de soluciones integradas para la protección frente a sobretensiones, adaptadas a los distintos tipos de instalación y niveles de exposición al riesgo.

Instalaciones reparadas y existentes

El nuevo REBT amplía también el ámbito de aplicación de la normativa a instalaciones reparadas e instalaciones existentes que supongan un riesgo grave para personas o bienes, lo que incrementa la responsabilidad de los agentes del sector y refuerza la necesidad de contar con equipos y soluciones que garanticen el cumplimiento normativo en cualquier intervención, no solo en obra nueva.

En este contexto, la trazabilidad documental cobra especial protagonismo: el reglamento exige que el proyecto o memoria técnica de la instalación ejecutada, junto con su manual de uso y mantenimiento, forme parte del Libro del Edificio, estableciendo así una cadena de responsabilidad clara entre fabricantes, instaladores y titulares.

Autoconsumo y fotovoltaica

En el ámbito de las instalaciones de autoconsumo y generación fotovoltaica, la nueva ITC-BT 40 y la incorporación de una ITC-BT 53 específica para sistemas en corriente continua (incluyendo instalaciones de almacenamiento) definen un marco técnico más preciso y exigente. Schneider Electric, con una trayectoria consolidada en soluciones de autoconsumo tanto residencial como industrial, aporta a este segmento equipos y sistemas diseñados bajo los criterios de seguridad que la nueva normativa exige.

Esta innovación y previsión es verdaderamente importante para que las empresas del sector cuenten con partners tecnológicos que no solo ofrezcan productos conformes, sino que contribuyan activamente a la correcta aplicación de la norma. En ese papel se sitúa Schneider Electric, con presencia activa en Castilla y León a través de su red de distribuidores certificados y su oferta de formación técnica dirigida a instaladores y proyectistas.

Castilla y León Económica

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