La Real Fábrica de Cristales de La Granja, ubicada en el municipio segoviano homónimo, ha logrado trascender su legado histórico para posicionarse a la vanguardia del diseño al colaborar con referentes del sector premium como la prestigiosa Joyería Suárez, la casa Loewe o Abadía Retuerta, entre otros.
Esta apertura hacia nuevos lenguajes visuales se materializa también en colecciones exclusivas para Zara Home, donde la maestría del soplado tradicional, técnica que fue declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco en diciembre de 2023, se pone al servicio de piezas con una estética contemporánea.
Artesanía de lujo actual
Más que objetos decorativos, estas creaciones son una reivindicación de la artesanía de lujo actual, “un diálogo perfecto entre la herencia técnica de siglos y una visión artística moderna que redefine el valor de lo hecho a mano en el siglo XXI”, apunta Ildefonso Vélez, director general de la Fundación Centro Nacional del Vidrio, que gestiona esta instalación.
Así, fusiona moldes históricos con tendencias actuales, lo que le ha permitido colarse en los hogares más sofisticados y en ferias internacionales, “demostrando que el vidrio artesanal es el material más sostenible y eterno”. No en vano, la participación de la Real Fábrica de Cristales en Intergift en febrero de este año, un certamen dirigido a profesionales del interiorismo, la decoración y el regalo, sirvió para confirmar el cambio, “ya no sólo se busca la réplica palaciega, sino la integración en el interiorismo de vanguardia. Las lámparas se rediseñan con líneas puras, apostando por un lujo consciente que combate la cultura del usar y tirar”.
Experiencias culturales
La Real Fábrica de Cristales ofrece una de las experiencias culturales más completas de España a través del Museo Tecnológico del Vidrio, pues permite recorrer naves de producción donde conviven moldes del siglo XVIII con arte contemporáneo.
Precisamente, en un mundo dominado por la inmediatez de la producción industrial, la Real Fábrica de Cristales vive una segunda edad de oro. Esta institución no sólo custodia un pasado glorioso, sino que lidera el futuro del vidrio artesanal en Europa, donde los protagonistas son los artesanos, el maestro y su equipo, que extraen el material de los hornos para darle vida con un simple soplo de aire. “La técnica del vidrio soplado es una danza de precisión y resistencia física. El proceso comienza con la obtención de la posta (masa fundida a más de 1.000 grados). El artesano gira la caña constantemente para que la gravedad no deforme la pieza, mientras introduce aire con una cadencia exacta. No hay margen de error: en pocos segundos el vidrio se vuelve rígido; un soplo de más y la pared se quiebra. Este saber hacer convierte a cada pieza en una obra irrepetible, única. Nacida para abastecer a los Reyes y nobles, la Real Fábrica se adapta al siglo XXI convirtiéndose en un centro de producción vivo que ha pasado de ser un símbolo del absolutismo a un estandarte de la sostenibilidad y el lujo consciente”, puntualiza Vélez.
Renovación de hornos y maquinaria
Recientemente, la Fundación Centro Nacional del Vidrio ha finalizado el proyecto de renovación de sus hornos y de otras maquinarias para facilitar el proceso de trabajo artesanal. “Es importante para nosotros la reducción de consumos al estar éstos más optimizados en cuanto a control de temperaturas y aislamientos”, reconoce. En cuanto a la gestión de residuos, se aborda de forma sistemática. El vidrio sobrante o defectuoso se clasifica y recicla siempre que el proceso técnico lo permita y se explican las limitaciones reales de la recuperación según su composición. Asimismo, se trabaja en estrategias para la optimización del material, la reducción de mermas y el reaprovechamiento creativo, integrando estos criterios en la evaluación del proceso formativo. Por ejemplo, el utilizado en el aprendizaje de la técnica del soplado es vidrio industrial reciclado de la fábrica industrial que hay en la localidad, de Verescence.
En la actualidad está inmersa también en la digitalización de la colección de moldes con el campus en Segovia de la Universidad de Valladolid, con alrededor de 900 ya digitalizados. “Ahora nos encontramos en una segunda fase en donde se está empezando a digitalizar, durante 2026, gracias a una beca concedida a uno de los alumnos de esta institución académica. Es una forma de conservar y de dar a conocer el patrimonio histórico”, puntualiza Vélez.
Alianzas estratégicas
A través de alianzas estratégicas con importantes pinacotecas y la apertura a creadores internacionales, el proyecto de la Real Fábrica de Cristales de La Granja está cada vez más presente en la sociedad a través del mundo de la cultura. La colaboración con el Museo Nacional del Prado mediante la iniciativa Prado Extendido marca un hito. “Piezas históricas regresan a un diálogo con las naturalezas muertas del Siglo de Oro. Al observar un bodegón junto a un jarrón Real, el espectador comprende que el cristal era un prodigio tecnológico que los pintores ansiaban capturar”, asegura el director de esta fábrica centenaria.
A esto se suma su participación en la exposición Connected, a través de la que 12 artistas internacionales como Laura Torrado con su obra Ouroboros, una instalación de gran formato realizada con métodos tradicionales, exploran los límites físicos del material, donde el vidrio se dobla y se fractura para expresar la fragilidad humana.
Además, ha completado la primera entrega de la cristalería conmemorativa encargada por Patrimonio Nacional con motivo del décimo aniversario de la Proclamación del Rey Felipe VI. Se trata de cerca de 4.000 piezas, grabadas con las iniciales FL en alusión a los actuales monarcas, que pasan por hasta siete manos diferentes, desde el soplador inicial hasta el grabador que, talla el monograma de los Reyes.
Contacto profesional
La Fundación Centro Nacional del Vidrio, como próximo Centro de Referencia Nacional del Vidrio, fomenta activamente el contacto a través de charlas presenciales o virtuales entre estudiantes, egresados, profesionales de la institución, en los que participan tanto docentes como alumnos, y de otras disciplinas. Los egresados de la Escuela Superior del Vidrio de la Fundación, único centro de España que imparte enseñanzas superiores de artes plásticas especializadas en vidrio, son tenidos en cuenta de manera preferente en procesos de contratación, lo que refuerza la continuidad entre formación, empleabilidad y desarrollo profesional.
Más información en el número de abril de la revista Castilla y León Económica