¿Te sientes cansado?

Por: Félix Sanz
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“La incertidumbre es el estado emocional causado por la falta de certeza sobre lo que nos va a suceder, en el que debemos afrontar situaciones que desconocemos y que nos genera un aumento del estrés, poniendo al cuerpo y a la mente en alerta -de hecho, una de las principales razones para que un estímulo lo consideremos como potencial estresor, es que genere incertidumbre-“.

No sé si a ti, que estás leyendo, te pasa como a mí, pero yo estoy agotado. Y lo que más me preocupa no es que yo lo esté (que no nos engañemos, no me gusta), lo que realmente me asusta es que muchísimas personas, y da igual el contexto, me transmiten la misma sensación.

Y no sé si te pasa como a mí y ha llegado el momento en que, como Messi dentro de un partido, vas eligiendo los momentos donde volcar la energía que te va quedando, porque ya no tienes energías para todo.

La gente se siente cansada

Así llevo ya unos días dando muchas vueltas a porqué la gente se está sintiendo así, taaaan cansada…

No creo que el volumen de trabajo sea la causa principal, pues hay personas que me comparten estar así, aun habiendo reducido su jornada laboral. Tampoco creo que sean las cargas familiares, pues hay quienes me transmiten esa sensación, aún sin tener pareja, hijos o familiares a los que atender. Tampoco creo que sea la situación económica, pues algunos que han mantenido o aumentado sus ingresos este tiempo, sienten lo mismo. Y tampoco creo que sea la edad, pues sé de muchos, de menos de 30 años, que también están agotados.

Incertidumbre

Todas las nombradas, cómo no, son causas que ahí están y no ayudan. Pero, y aún a riesgo de equivocarme, creo saber cuál es el mínimo común denominador a todos los que nos sentimos así. Tiene que ver con uno de los estados emocionales más dañinos para el ser humano. La respuesta se llama incertidumbre.

La incertidumbre es el estado emocional causado por la falta de certeza sobre lo que nos va a suceder, en el que debemos afrontar situaciones que desconocemos y que nos genera un aumento del estrés, poniendo al cuerpo y a la mente en alerta -de hecho, una de las principales razones para que un estímulo lo consideremos como potencial estresor, es que genere incertidumbre-.

Y claro, estar en tensión, en alerta, unas horas o unos días -recordemos cuando esperábamos la nota de un examen, un resultado médico o que nos dijeran si seríamos la persona seleccionada para un puesto de trabajo- nos puede llegar a cansar, bastante.

Extenuación

Pero estar un día sí y otro también, durante ya más de 6 meses, sin saber qué normas hemos de acatar, si con quién hemos estado serían positivos o negativos, si tendremos más, menos o nada de trabajo, cómo y dónde será nuestra jornada laboral, si nos podíamos ir de vacaciones o no, si nos llamarán de repente para ir a recoger a los niños al colegio, o cualquier otra situación que se os ocurra, sólo podría tener una consecuencia en nosotros mismos, la extenuación.

Y sí, lo estamos empezando a pagar. Y lo pagamos con lo que más nos duele, con nuestras energías, con nuestras motivaciones, con nuestras ganas de hacer cosas, con nuestros hábitos de sueño, con nuestra irascibilidad, con despistes varios, con ansiedades o tristezas. Y eso, es lo que realmente me preocupa, que caigamos como sociedad en un agotamiento global que nos haga estar cada día más tensos.

O quién sabe, a lo mejor sólo soy yo quién se siente así y magnifico el porcentaje de personas que están como yo, para sentirme menos mal.

Porque puede ser que tú, que estás leyendo, estés rebosante de energía. Si es así, por favor, dínoslo. Porque, al menos a mí, me da energías saberlo.

4 comentarios

  1. Magnífico artículo con el que me siento muy identificado. Yo soy de esos que también están muy cansados. Enhorabuena Félix por este blog, sabes como llegar a la fibra de los demás

  2. Lo clavas Félix. Yo soy titular de una asesoría y te puedes imaginar como me siento, la palabra adecuada no es cansada, es agotada, rendida física y siquicamene, agotamiento mental puro y absoluto, y con la sensación de que cualquier cosa me va a tumbar. Y eso mismo percibo en otros colegas de profesión, en clientes que no tienen nada que ver con la profesión y en la gente en general.

    1. Gracias Rosario. Al escribirlo tenía miedo de que fuera una percepción sesgada mía, pero el que más personas tengáis ese feedback de otras muchas personas, me hace ver que no ando muy errado. Y también me asusta y preocupa, mucho.

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