2 recientes macroestudios científicos realizados en Francia han puesto el foco sobre el impacto que algunos conservantes industriales podrían tener en la salud. Las investigaciones, basadas en el análisis de datos de más de 100.000 adultos, han encontrado asociaciones entre un mayor consumo de determinados aditivos utilizados para prolongar la vida útil de los alimentos y un incremento del riesgo de cáncer y diabetes tipo 2.
En este contexto, la industria alimentaria está acelerando la adopción de tecnologías que permitan garantizar la seguridad y la vida útil de los alimentos sin recurrir a conservantes artificiales.
Una de las soluciones más avanzadas es el procesado por altas presiones o HPP (High Pressure Processing) una tecnología que utiliza presión hidrostática transmitida por agua -de hasta 6.000 bares- para eliminar microorganismos patógenos sin alterar las propiedades naturales del alimento.
Hiperbaric, líder mundial
La tecnología desarrollada por la burgalesa Hiperbaric, líder mundial en equipos industriales de procesado por altas presiones, permite eliminar los conservantes y colorantes artificiales en numerosos productos alimentarios conservando las características del producto fresco y garantizando su seguridad alimentaria.
Además, este sistema permite inactivar bacterias responsables de enfermedades alimentarias como la listeria o la salmonella, al tiempo que prolonga la vida útil del producto manteniendo su sabor, textura y valor nutricional.
Creciente demanda del consumidor
Gracias a este método, cada vez más empresas del sector están lanzando al mercado alimentos más naturales y con etiquetas más limpias, respondiendo a la creciente demanda de los consumidores de productos con menos aditivos.
Además de contribuir a reducir el uso de conservantes, el procesado por altas presiones también ayuda a afrontar otros desafíos del sistema alimentario, como el desperdicio de alimentos.
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