La Universidad Isabel I ha incorporado una cabina de audiometría a los laboratorios de la Facultad de Ciencias de la Salud con el objetivo de acercar la formación práctica de los alumnos del Grado en Logopedia a los procedimientos que se utilizan en clínicas y centros especializados en audiología.
El nuevo equipamiento permite realizar pruebas de audiometría tonal por vía aérea y ósea, así como evaluaciones de logoaudiometría, utilizadas para analizar la capacidad auditiva del paciente, su comprensión del sonido y la discriminación del lenguaje hablado.
Según Ana Cecilia Colmenárez, directora del Grado en Logopedia, esta incorporación “supone un avance significativo en la capacitación de los estudiantes”, ya que facilita que el alumnado adquiera competencias aplicadas en audiología clínica y se familiarice con técnicas de evaluación auditiva propias del ejercicio profesional.
Formación práctica
La cabina insonorizada reproduce las condiciones habituales de los centros audiológicos y permitirá a los estudiantes desarrollar prácticas relacionadas con la detección y evaluación de pérdidas auditivas. Durante las sesiones, el alumnado trabajará con pruebas destinadas a identificar umbrales auditivos e interpretar distintos tipos de hipoacusia. “Trabajamos para que los alumnos sean capaces de identificar umbrales auditivos, interpretar resultados y comprender los distintos tipos de pérdida auditiva desde una perspectiva clínica”, explica Colmenárez.
Además de las pruebas auditivas convencionales, los estudiantes podrán realizar ejercicios de logoaudiometría, centrados en evaluar cómo el paciente comprende y discrimina el lenguaje oral. “No solo analizamos si una persona oye, sino cómo comprende y discrimina el lenguaje hablado”, añade la directora del grado.
Nivel tecnológico
La docente destaca también el nivel tecnológico del equipamiento incorporado por la universidad, tanto por las prestaciones de la cabina como por las características del audiómetro empleado en las prácticas.
La incorporación de esta tecnología se produce en un contexto de aumento de los problemas auditivos asociados a factores como el envejecimiento y la exposición continuada al ruido. “La exposición prolongada a ruidos intensos, tanto en entornos laborales como en el uso cotidiano de auriculares a volúmenes elevados, está provocando un aumento importante de las lesiones auditivas”, advierte Colmenárez. Según explica, estas lesiones pueden acumularse con el tiempo incluso cuando la pérdida auditiva no se percibe de forma inmediata.
La Universidad Isabel I incorpora este recurso con el propósito de reforzar la formación aplicada del alumnado y facilitar el aprendizaje de técnicas y procedimientos utilizados en la práctica clínica real.
El contacto directo con este tipo de herramientas permite que los futuros logopedas desarrollen competencias técnicas vinculadas a la evaluación auditiva y conozcan de primera mano el funcionamiento de equipos presentes en clínicas, hospitales y gabinetes especializados.
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