Yllera Bodegas y Viñedos lanza al mercado la añada 2025 de sus blancos de la gama Vendimia Nocturna marcada por un doble hito: la renovación completa de la imagen y la incorporación de un nuevo vino de godello, reflejo de la evolución varietal y del momento actual.
El rediseño de Vendimia Nocturna responde a un planteamiento estratégico: actualizar su identidad visual para alinearla con el consumidor contemporáneo y con la personalidad actual de la bodega. La nueva imagen apuesta por una estética más limpia, luminosa y elegante, con acabados que no sólo refuerzan su presencia en el lineal, sino que también reflejan una evolución en la forma de entender estos vinos: un estilo propio, reconocible y con mayor carga emocional.
Origen
La colección Vendimia Nocturna ocupa un lugar central en el catálogo de vinos de la bodega, tanto por su peso comercial como por su valor simbólico. Representa los orígenes de Yllera en la Denominación de Origen Rueda, donde la bodega fue pionera en la elaboración de verdejos modernos.
Hoy, esa base se reinterpreta con un objetivo claro: seguir construyendo un estilo propio dentro del amplio panorama de verdejos de la denominación. Para ello, Yllera recupera ciertas formas tradicionales de elaboración y las combina con la tecnología actual, buscando vinos con mayor personalidad.
Una evolución que parte de su propia trayectoria: desde sus inicios, la gama ha estado ligada a vinos jóvenes, frescos y accesibles, de marcado carácter varietal, al tiempo que ha ido incorporando nuevas uvas —como en su momento la chardonnay y ahora la godello—, adaptándose a las tendencias sin perder su identidad.
Una añada exigente
La añada 2025 en Rueda estuvo marcada por un clima cálido. El invierno fue suave, la primavera húmeda y el verano exigente, con episodios de calor extremo y tormentas de granizo. Estas condiciones redujeron la producción en torno a un 12% respecto a 2024, pero favorecieron una selección natural en el viñedo.
Fiel a su filosofía, Yllera mantiene la vendimia nocturna como una de sus principales señas de identidad, práctica en la que fue pionera dentro de la zona. La recolección durante la noche permite que la uva llegue a bodega a menor temperatura de forma natural, evitando oxidaciones y preservando mejor su integridad aromática. El resultado son vinos más frescos, elegantes y con mayor intensidad expresiva.
Todos los vinos de la gama comparten un trabajo técnico orientado a aportar equilibrio y textura. La fase prefermentativa es crucial para obtener el resultado buscado. Tras un prensado directo, sin maceración, el mosto se enfría hasta unos 5ºC varios días para evitar el arranque de la fermentación. Durante este tiempo, las lías se mantienen en suspensión buscando mayor volumen y complejidad en boca.
La fermentación se realiza a temperaturas ligeramente más altas de lo habitual (en torno a 18ºC) y con levaduras neutras, con el objetivo de respetar al máximo la expresión varietal. Posteriormente, los vinos permanecen entre 4 y 7 meses sobre lías, lo que les aporta una protección natural y untuosidad en boca. Además, entre un 10% y un 15% de cada vino fermenta y se cría en barrica, un rasgo diferencial dentro de la categoría que refuerza su complejidad sin renunciar a la frescura. La bodega incorpora además tapones de corcho microgranulado con tecnología que garantiza la estabilidad del vino durante al menos 3 años.
Castilla y León Económica