La Universidad de Burgos (UBU), a través de su Centro Internacional de Investigación en Desarrollo Rural (CIDER) y Bodega Matarromera han suscrito este miércoles un protocolo de colaboración para impulsar el desarrollo de actividades y proyectos de investigación, innovación, sostenibilidad y emprendimiento en el ámbito de la viticultura y la enología.
El documento firmado por José Miguel García, rector de la universidad burgalesa, y Carlos Moro, presidente de la bodega y de la Fundación Carlos Moro de Matarromera, plantea también el fomento del conocimiento científico y tecnológico relacionado con la robótica y la sensórica ambiental, campos en los que el Laboratorio de Drones de la UBU, cuyas instalaciones fueron visitadas por la delegación de la bodega vallisoletana, desarrollará un papel esencial.
Trabajo iniciado hace una década
El rector de la UBU asegura que este acuerdo supone la continuación de un trabajo conjunto emprendido hace más de 10 años y que busca “lo que perseguimos siempre desde la universidad, que es esa interrelación con el entorno socioeconómico y ese aprendizaje mutuo y conjunto”, haciendo hincapié en la complementariedad de la actividad desarrollada por ambas entidades.
Por su parte, el presidente de la Bodega y de la Fundación Carlos Moro de Matarromera ha subrayado su firme apuesta por la innovación y el desarrollo, destacando que Matarromera fue la primera bodega de Castilla y León que incorporó un departamento de I+D, desde el cual ya se han puesto en marcha 110 proyectos de investigación. “Esa es nuestra actitud y es lao que vamos a seguir haciendo. Y para ello no hay nada mejor que colaborar con las entidades, universidades, centros tecnológicos y otras empresas, de España y Europa, porque el conocimiento hay que tomarlo de donde viene” afirma Moro, sin perder de vista que uno de los objetivos es lograr “que se arraigue el personal, se arraigue el conocimiento y se arraigue la calidad de vida en el campo”.
Actividades formativas
Este protocolo general, con una vigencia inicial de 4 años, contempla la realización de actividades formativas de interés para la Cátedra Vitivinícola Carlos Moro de Matarromera en aspectos específicos, atendiendo a las necesidades de este sector, tales como la puesta en marcha de un programa de formación permanente con distintas opciones de aprendizaje entre las que no se descartan la creación de un máster propio y un plan de micro credenciales.
La formación de estudiantes de la Universidad de Burgos a través de la realización de prácticas en esta bodega, la realización de trabajos de fin de grado o máster vinculados a este ámbito, así como la realización de jornadas destinadas a incrementar la transferencia de conocimiento entre la UBU y el sector y el desarrollo del enoturismo en las distintas zonas vitícolas de la región conforman, se incluyen igualmente en el abanico de actividades que ambas partes quieren poner en marcha a raíz del acuerdo alcanzado.
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