“Con más de un siglo de historia, somos una de las cooperativas agrícolas más antiguas de España, un referente del cooperativismo rural y motivo de orgullo para todos nuestros socios”, subraya Emilio Andrés Ortega González, presidente de la Cooperativa Agrícola Regional de Carrión de los Condes (CAR), que detalla que desde su fundación en 1909 por el jesuita Sisinio Nevares con el objetivo de ofrecer a los agricultores los medios materiales y económicos necesarios para poder trabajar sus tierras, la sociedad ha diversificado su actividad sin perder el “espíritu solidario y de servicio” de sus orígenes hasta alcanzar más de 300 socios de distintas localidades palentinas, como Carrión de los Condes, Villamartín, Sotobañado y Saldaña, donde gestiona instalaciones de almacenamiento, fabricación de piensos, deshidratado de forrajes, blending, reparto de gasóleo, habilitación y multiplicación de semilla y una gasolinera.
“Ofrecemos a nuestros socios productos y asesoramiento agrícola y ganadero, comercializamos sus cosechas y les suministramos semillas, fertilizantes, piensos, forrajes, fitosanitarios y gasóleos, reafirmando día a día nuestro compromiso con el campo palentino”, añade Sandra Araujo Baranda, gerente de esta cooperativa que, con una plantilla de 25 trabajadores, facturó 23,17 millones en 2025, una cifra que crecerá hasta los 25,5 millones en 2026.
Retos estructurales
El presidente de CAR señala que el sector cooperativo se enfrenta a importantes retos estructurales, como son el envejecimiento de los socios, la falta de relevo generacional, la atomización de las explotaciones y la dependencia de cultivos tradicionales, lo que limita la rentabilidad y la capacidad de adaptación. “El incremento de los costes de producción, las exigencias medioambientales y la necesidad de modernización tecnológica presionan la competitividad de las cooperativas, que deben buscar una mayor eficiencia y dimensión para mantenerse viables”, comenta Ortega González.
Oportunidades de desarrollo
Pese a esta situación, el presidente de CAR se muestra optimista y considera que el sector presenta amplias oportunidades de desarrollo. Así, destaca la diversificación hacia productos de mayor valor añadido, la integración entre cooperativas, la digitalización y el acceso a ayudas públicas para innovación y sostenibilidad. “Apostar por servicios técnicos al socio, nuevas líneas de transformación y una estrategia de sostenibilidad puede fortalecer la posición del cooperativismo agrícola palentino. Si las cooperativas se adaptan a los cambios tecnológicos y atraen a jóvenes agricultores, las expectativas de futuro serán positivas, garantizando su papel como motor económico y social en la provincia”, matiza la gerente de CAR.
CAR cuenta con una sólida presencia en diversas zonas de la provincia: centros de almacenamiento y comercialización en Villamartín (zona Sur), Sotobañado (zona Norte) y Saldaña (zona Oeste), donde además se encuentra la fábrica de piensos. Su sede y el centro principal de almacenamiento están situados en Carrión de los Condes, que alberga también la deshidratadora de forrajes, la gasolinera, así como un secadero de maíz y una instalación de blending para los abonos. Además, la cooperativa dispone de un gasocentro en Villamartín, para el reparto de gasóleos a domicilio, y de centros de multiplicación y selección de semillas en las distintas localidades.
Para completar sus servicios, la cooperativa posee una flota propia de camiones y remolques, destinados tanto al transporte de mercancías como al reparto de gasóleo. Entre los proyectos previstos para el presente ejercicio, Araujo Baranda destaca la construcción de nuevas instalaciones para el almacenamiento de fitosanitarios, así como el incremento de la capacidad de depósito de cereales y abonos.
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