Aunque el proyecto de Bodega Negón se basa en la humildad desde sus orígenes allá por 2008, tal como transmite Víctor Negro, gerente y enólogo de la firma con sede en Fuentecén (Burgos), el garaje donde han elaborado hasta ahora se les queda pequeño, dado su crecimiento, y dan el salto con la construcción de su propia bodega, que les permitirá crecer en cantidad, pero sobre todo trabajar con más comodidad, aportar mayor calidad a sus tareas y poder recibir visitantes con visitas y catas. “Pasar de 70 a 700 metros cuadrados no implicará multiplicar por 10 la producción, sino trabajar mejor”, resume Negro.
Negón no es una bodega al uso, ni quiere serlo, Podría decirse incluso que se sitúa a una distancia sideral de la elaboración estándar de vinos. Las razones que justifican esa afirmación las encontramos en las palabras de su gerente y enólogo, llevadas a la práctica a través de una agricultura regenerativa y ecológica, con una filosofía que se apoya en algunas prácticas de la biodinámica -aunque no están acreditados en Demeter- y una idea que resume su forma de ver su actividad: “el vino es vida, y tenemos que cuidar nuestra vida”.
Armonía con la naturaleza
Así se entiende mejor que esta bodega conviva con la naturaleza de forma armónica para trabajar sus 5 hectáreas de viñedos -3 de ellas con viñas de entre 100 y 200 años de longevidad- sin químicos de síntesis, y sus vinos estén elaborados con levaduras y bacterias autóctonas. “Cuando hay equilibrio natural microbiológico, conseguimos que el ecosistema funcione y la planta se alimente de forma proporcionada y nos ofrezca uvas bien formadas y desarrolladas”, sostiene el enólogo.
La cromatografía juega un papel fundamental en todo este proceso. Se trata de tomar imágenes del suelo para realizar un análisis cualitativo del mismo y cuyos resultados determinan muchas de las decisiones.
Referencias
La producción de Negón en 2025 alcanzará las 10.000 botellas, que se incrementarán hasta casi 20.000 cuando la nueva instalación se encuentre a pleno rendimiento. En la actualidad tiene 4 vinos en el mercado: la añada 2020 de 1.618, el más icónico de la bodega, un clarete de guarda elaborado con uvas tempranillo, bobal, albillo y garnacha de cepas de más de un siglo, que pasa nada menos que 38 meses en barricas y una producción que no llega a 2.000 botellas; Kairyo, el hermano pequeño de la gama, monovarietal tempranillo procedente de viñedos contemporáneos y de cuya añada 2020 han visto la luz en torno a 9.000 botellas, previo paso de 23 meses por barricas de roble francés suavizadas por sus hermanos mayores: Negón y Dharma.
Para entender mejor las características de Negón es mejor leer lo que indican en la bodega: “Desde la cirugía del racimo a toda una serie de artesanales prácticas fluyen con los ritmos energéticos que nos rodean, basado en los principios biodinámicos y sus preparados junto a otros extractos naturales. La técnica de cirugía del racimo nos proporciona virtudes que sopesan su duro trabajo, como son la homogeneidad en la maduración de todas las bayas, concentración estructural y aromática y una mejor prevención de las enfermedades e insectos perjudiciales”. El resultado: 3.500 botellas de la añada 2014 después de una crianza de 24 meses en barrica francesa.
Y de Dharma han elaborado apenas 1.200 botellas de la añada 2016 con un tiempo en barrica cercano a los 30 meses, procedentes de uvas tinta fina, albillo y garnacha de viñedos centenarios.
Nueva elaboración de un blanco
Con la nueva bodega, Negón se lanzará a la elaboración de WS, un blanco fermentado en ánforas de cerámica con menos de un millar de botellas.
Estas largas crianza obedecen a la idea de que el tiempo es “nuestro mayor aliado y la clave de la calidad y singularidad de nuestros vinos. El respeto por el ciclo natural que requiere, tanto el desarrollo de la uva en el campo, como en el proceso de elaboración de nuestros vinos, es un pilar fundamental de nuestro proyecto y un signo de nuestra identidad como bodega”, detalla Negro.
Más información en el número de enero de la revista Castilla y León Económica