Recso participa activamente en proyectos a nivel nacional e internacional encaminados al desarrollo de nuevas técnicas y tecnologías para optimizar sus procesos de tratamiento de residuos de la construcción, así como la calidad de los áridos que produce. “La Industria 4.0 se caracteriza por la integración de tecnologías digitales con el objetivo de mejorar la eficiencia, flexibilidad y productividad mediante la automatización, la teledetección, el análisis de datos (Big Data), la Inteligencia Artificial (IA) y el Internet de las Cosas (IoT), y desde nuestra empresa estamos trabajando por aplicar estas nuevas herramientas, para lo que estamos inmersos en distintas iniciativas de innovación junto con otros socios tecnológicos”, explica Javier Llorente, CEO de esta firma vallisoletana, cuya filosofía es asegurar y promover el adecuado tratamiento de los escombros procedentes de la construcción y demolición y concienciar sobre ello a todos los agentes implicados en el sector.
Así, el equipo de Recso, junto con otros 23 socios de 7 países, colabora en Reconmatic, una actuación europea cuya meta es promover herramientas digitales y soluciones automatizadas para la deconstrucción y separación de residuos a través de la utilización de la visión e Inteligencia Artificial y la automatización de procesos. Con anterioridad desarrolló un nuevo servicio para la retirada de amianto y participó en 2 proyectos para mejorar la detección y trazabilidad de este producto mediante las TIC que combinan imágenes satelitales y fotografía aérea multiespectral con modelos de IA.
En concreto, la iniciativa Metamianto permite generar datos georreferenciados para la localización de cubiertas fabricadas con este peligroso material; mientras que Mapamianto aborda el mapeo y seguimiento de su retirada. Ambos son pioneros a la hora de posicionar a las empresas del sector del reciclaje y facilitar a la administración la realización de un calendario de retirada tal y como marca la nueva Ley de Residuos.
En la actualidad, “estamos dentro de un nuevo proyecto para el mapeo y seguimiento de vertederos ilegales, un grave problema medioambiental que pensamos podría reducirse utilizando tecnologías similares a las empleadas en las acciones desarrolladas para la detección del amianto”, puntualiza el CEO de Recso, que pone el foco en conocer todos los parámetros ambientales y económicos con impacto en los procesos que lleva a cabo en su planta, lo que le ha animado a participar en ACV 4.0 y DigiACV, 2 acciones para evaluar el potencial de la digitalización de los datos que componen el inventario de ciclo de vida de los áridos que produce, “pues sólo lo que se mide se puede mejorar”. En este sentido, la compañía está centrada en perfeccionar la producción de áridos reciclados para que puedan ser utilizados por la industria sustituyendo a los naturales en la fabricación de elementos no estructurales de hormigón prefabricado. “Nuestro compromiso con la optimización de los procesos y el desarrollo de nuevas tecnologías que eleven la tasa de reciclaje de los residuos de construcción es firme y en un futuro próximo empezaremos a trabajar en la recuperación de otros productos como los fresados de carreteras y los aislamientos”, asegura.
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