Apenas un mes después de su lanzamiento, Anklaas by Roams ya ha alcanzado los 200 colaboradores. Lo llamativo no es solo la cifra, sino quiénes están detrás: asesorías, inmobiliarias, agencias de marketing digital, talleres, copisterías, tiendas de muebles, comercios de ropa y calzado, estudios de danza, asociaciones profesionales, una apicultora, un taller de cerámica o profesionales independientes como fontaneros.
Más de la mitad de estos colaboradores, 60 en total, se encuentran en Palencia, la provincia donde nació Roams hace 13 años y desde la que ha construido una plataforma tecnológica que hoy opera en toda España. Valladolid suma ya otros 30 colaboradores, mientras el resto se reparte entre diferentes comunidades autónomas.
La diversidad de perfiles confirma una de las ideas sobre las que se construyó Anklaas: prácticamente cualquier negocio que mantenga una relación de confianza con sus clientes puede generar nuevos ingresos recomendando servicios esenciales como luz, telefonía, seguros o alarmas, sin necesidad de asumir la complejidad comercial, tecnológica o regulatoria que tradicionalmente exige este mercado. La plataforma pone a su disposición acuerdos con más de 80 compañías, herramientas de gestión, firma digital por WhatsApp, soporte comercial y toda la infraestructura desarrollada por Roams durante más de una década.
Confianza
“Cuando lanzamos Anklaas teníamos claro que no era una herramienta pensada para un único sector. Lo que une a todos estos negocios no es su actividad, sino la confianza que generan en sus clientes. Ese es el verdadero activo que queremos ayudarles a convertir en una oportunidad de crecimiento”, afirma Eduardo Delgado, CEO de Roams.
Los primeros colaboradores muestran que el potencial de Anklaas va mucho más allá de un perfil concreto de empresa. Mientras una inmobiliaria puede aprovechar operaciones puntuales de elevado valor, una asesoría o un taller mantienen un contacto recurrente con sus clientes y generan oportunidades de recomendación durante todo el año. En otros casos, como las empresas de turismo activo, la plataforma permite incorporar una nueva línea de negocio que ayude a reducir el impacto de la estacionalidad. Y un profesional independiente, como, por ejemplo, un fontanero, añade un nuevo servicio sin modificar su trabajo habitual. Ese comportamiento confirma que el modelo resulta válido tanto para negocios con relaciones esporádicas como para aquellos que mantienen un contacto continuado con sus clientes.
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